
Vladimiro Montesinos, ex asesor del presidente Alberto Fujimori, compareció ante un tribunal por el delito de homicidio agravado, del cual fue absuelto al no haber pruebas suficientes que demuestren su coautoría.
La Tercera Sala Penal Liquidadora de la Corte Superior de Lima investigó la responsabilidad de Montesinos y dos ex militares peruanos, quienes habrían ordenado una ejecución extrajudicial de tres emerretistas (Movimiento Revolucionario Túpac Amaru) en 1997, durante el rescate de rehenes en la residencia del embajador de Japón.
De otro lado, la Unidad Nacional contra el Terrorismo investiga a Montesinos por su presunta responsabilidad en los delitos de tráfico, fabricación o porte de armas de uso privativo de las Fuerzas Militares y concierto para delinquir.
Los hechos investigados por la Fiscalía ocurrieron en 1999, cuando Montesinos habría coordinado una operación de tráfico internacional de armas desde Jordania, con destino a guerrilleros de las Farc en Colombia, en la que habrían participado integrantes de la cúpula de las Farc, así como rusos, ucranianos, peruanos, un francoestadounidense, jordanos y libaneses.
Al parecer, Tomás Medina Caracas, alias Negro Acacio, comandante del Frente 16 de las Farc, habría hecho unos acercamientos con emisarios de Montesinos, quienes se comprometieron a llevar más de 50 mil fusiles a las selvas del Guainía, en el suroriente colombiano, con destino a esa guerrilla. De esa cifra de armas solamente se entregaron diez mil que fueron arrojadas en paracaídas en jurisdicción del municipio de Barrancominas.
El material bélico fue arrojado en cajas de 2.500 fusiles ya que, presuntamente, la compra se habría realizado legalmente por autoridades peruanas.