
La Inspección General de la Policía Nacional, bajo el mando del mayor general Santiago Parra Rubiano, que desde la tarde del jueves está en Sincelejo, removió provisionalmente de sus cargos a tres de los policías que iban en el camión del que cayó el reportero, y quienes están siendo investigados disciplinariamente por la institución, con vigilancia de la Procuraduría Provincial de Magangué.
El oficial confirmó que fue relevado en su totalidad el personal que labora en la Estación de Policía de San Pedro que corresponde a 14 patrulleros, un sargento y un oficial.
El reportero de 31 años pereció el martes 27 de noviembre en una clínica de Sincelejo tras permanecer internado durante una semana por causa de los golpes recibidos al caer de un camión de la Policía que, según dijo en su lecho de enfermo, iba en movimiento cuando uno de los policías lo lanzó luego de haberle propinado golpes en el rostro.
Pero las medidas no solo han sido policiales, hasta el próximo lunes el municipio permanecerá con ley seca y toque de queda. La decisión fue tomada por el alcalde Rafael Aguirre Navarro con el fin de garantizar la seguridad de los habitantes y ponerle fin a la tensión que se vive desde la noche del martes cuando falleció el periodista, y que se tradujo en asonada la tarde del jueves, cuando se cumplieron las exequias de Quiroz.

Los comentarios están cerrados.