
Este jueves se cumple el quincuagésimo aniversario de muerte de una de las cantantes y exponentes de la música francesa más grandes del mundo. Se trata de Edith Piaf quien murió entre el 10 y 11 de octubre del año 1963.
Édith Giovanna Gassion Nació en medio de una familia muy pobre, su padre era alcohólico y su madre se ganaba la vida cantando en las calles. A muy temprana edad quedó huérfana y pese a que siempre criticó a su madre por cambiar dinero por canciones, Piaf terminó de igual manera. Cantaba en las aceras de París por algunos centavos que le servían para sobrevivir.
Tiempo después fue descubierta por el dueño de un bar quien la contrató durante las noches para cantar en el sitio; así comenzó a dar sus primeros pasos artísticos en los suburbios de París.
Firmó un contrato con Polydor y grabó su primer disco en 1936; les Mômes de la cloche, lo que la convierte en un éxito mediático de forma inmediata. Piaf, tuvo cientos de éxitos, entre ellos “La vie en rose” y “je ne regrette rien” que han sido banda musical de infinidad de películas contemporáneas.
En 1959, Édith se desplomó en escena durante una gira en Nueva York y Tuvo que soportar numerosas operaciones quirúrgicas. Luego comenzó a enfermarse y cantaba solo aplicándose grandes dosis de morfina.
A principios del año 1963, Édith graba su última canción L’Homme de Berlín y finalmente entre el 10 y 11 de octubre, fallece en Plascassier Francia a los 47 años de edad, por un de cáncer hepático.
Piaf es recordada en todo el mundo aún en esta época y hoy sus discos se siguen vendiendo en la tumba situada en el cementerio parisiense de Père Lachaise. Su vida fue llevada a pantalla con la película “La Vie en rose” ganadora de varios premios y el globo de oro, que fue entregado a Marion Cotillard por su impecable interpretación de Edith Piaf.