
Ocho huesos de gato encontrados en China, dan paso a una cadena de acontecimientos que al parecer forjó la relación entre los humanos y los felinos hace unos 5.560-5.280 años en la región de Shaanxi.
La historia de la amistad entre los gatos y los humanos comienza en China central «Es temprano, pero no es el primer cultivo en China», dijo al diario ‘The Atlantic’ la coautora del artículo, Fiona B. Marshall, de la Universidad de Washington.
La gente vivía en pequeños pueblos, tenía cerdos y perros, y se dedicaban a los cultivos de arroz, que mantenían en recipientes de cerámica. No obstante los agricultores vivían incómodos por los roedores.
«Es evidente que esos roedores se comían los granos de los agricultores», dijo Marshall. «Sin embargo, los agricultores tuvieron ayuda en su lucha contra los roedores por parte de los gatos salvajes. agregó Marshall en el artículo publicado esta semana en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.
Marshall dice que la evidencia es «muy emocionante» porque los científicos nunca habían visto la evidencia de cómo los gatos monteses pasaron el umbral del hogar humano. «Es muy difícil encontrar, arqueológicamente, qué cosa exactamente llevó a la domesticación», dijo. «Por lo general, podemos encontrar el tiempo o el lugar. Pero lo que vemos es que había comida para los antiguos gatos en las aldeas agrícolas, y eso es lo que ayudó a los agricultores a establecer una relación mutualista con ellos».
Según Marshall, además, fue una sorpresa encontrarse con los huesos de gato en China, ya que la mayoría de la evidencia existente muestra que los primeros gatos habitaban en Egipto y todo el Mediterráneo oriental.
