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Farc proponen legalización de drogas y entraban acuerdo con gobierno en Cuba

farc habana–La propuesta de las Farc de que se legalicen las drogas ilícitas, parece haber entrabado las negociaciones de paz en La Habana, Cuba, en las cuales no se ha podido concretar un acuerdo sobre el tema denominado “Solución al problema de las drogas ilícitas”, tercero en la agenda.

Así lo dejó entrever Jesús Santrich, integrante del equipo negociador de las Farc, tras terminar el ciclo 20 de las conversaciones.

“Nuestra propuesta no es la erradicación de los cultivos de uso ilícito sino la sustitución de estos por proyectos de producción alimentaria, proyectos alternativos en los que las comunidades puedan tener una opción de vida digna. Y también hablamos de legalización de las drogas, pues creemos que eso impactará negativamente el mercado”, afirmó Santrich en una entrevista que le hizo el periodista Jorge Enrique Botero.

Según Santrich, lo central de la propuesta de las Farc es la sustitución. “Pero en otro plano, marginal — continuó diciendo–, nosotros creemos que el Estado debe regularizar estos cultivos, tanto para los usos culturales ancestrales, como para usos industriales y medicinales. Esto, repito, es marginal pues en Colombia no es que haya una cultura tan arraigada de la coca, como la hay en Bolivia o en Perú”.

Tras advertir que “todas las campañas presidenciales desde Turbay Ayala hasta hoy han estado financiadas, de una u otra manera, por el narcotráfico, y ni hablar de los parlamentarios, alcaldes, concejales”, el vocero de las Farc señaló:

“ Toda la estructura social y el aparato estatal colombiano están cruzados por el narcotráfico y de hecho nuestro tejido social ha sido impactado por este fenómeno. Si se estudia a fondo este problema, uno nota que no hay un interés real en resolverlo: en el fondo y en la superficie lo que se ve es la aplicación de las doctrinas contra insurgentes. Lo único que se busca es lograr un control territorial para sacar a las Farc de las zonas rurales donde se hace la resistencia para que penetren las transnacionales a poner en marcha sus proyectos macroeconómicos”.

“A riesgo de aparecer como un aguafiestas- dijo Santrich–,me temo que la reducción de las áreas cultivadas, por si sola, no va a afectar la producción y exportación de cocaína. Por eso, todo el esfuerzo se debe poner en atacar los eslabones fuertes de esta cadena que están en el sector financiero. Todos los estudios y diagnósticos dicen que ése es el eslabón más fácil de atacar, pero para ello se necesita voluntad política”.

“Pero – advirtió –aquí hay asuntos de grueso calibre y si ponemos el dedo en la llaga del narcotráfico, se van a tocar intereses muy poderosos de criminales de cuello blanco. Esperamos que el Estado tenga la valentía de afrontar el problema en su conjunto, porque no se trata solamente de que se capture un capo allí y otro allá: los capos no son más que instrumentos de los cacaos del sector financiero.

Se le preguntó que si creía que a los Estados Unidos les interesa que, por sustracción de materia, se acabe la llamada guerra contra las drogas que declaró Reagan hace más de 30 años.

Su respuesta fue la siguiente: En el caso de Colombia, esta guerra contra las drogas no es más que una excusa para intervenir en nuestro país y tener el control territorial y el control de los recursos naturales. En eso consistió el Plan Colombia, que era en su esencia un plan contra insurgente. Creo Estados Unidos debería tener una participación directa en este debate, planteando soluciones reales que deriven de una voluntad de solucionar el problema. No creo que una sociedad como la norteamericana viva tranquila teniendo el más alto nivel de adictos del mundo.

Sobre el calificativo que se le ha dado a las Farc de ser un cartel del narcotráfico dijo:

“Se trata de una política de propaganda sucia que no se construyó de una día para otro sino que se fue cuajando durante años por parte de los mismos que durante todo este tiempo se han lucrado del narcotráfico”.

A través de este vocero, las Far reiteraron que no son narcotraficantes e incluso que dentro de sus filas no hay adictos a alguna droga.

“No, nosotros no tenemos ese problema”, dijo y agregó: “ He conocido algunos casos de personas que han llegado a las Farc provenientes de la ciudad y que previamente han sido consumidoras de marihuana y que ya en filas han tenido un espacio de recuperación. Nosotros tenemos un reglamento muy rígido al respecto que prohíbe el consumo de cualquier tipo de sustancias”.

Pero sí le puedo decir –complementó –que muchas veces, después de los combates con el ejército, encontramos en los morrales de los soldados varios tipos de drogas ilícitas, especialmente marihuana.
Además señaló: “Las Farc no apoyan ni estimulan la siembra de cultivos de coca, ni de marihuana ni de amapola».