–La directora de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chan, describió este lunes el brote actual de ébola como «la más severa, grave emergencia sanitaria vista en los tiempos modernos», luego que otros organismos afines advirtieran que el virus se está extendiendo por todo el mundo, al mismo tiempo que los gobiernos y las ONG alrededor del planeta intentan contener e informar sobre la enfermedad
La pandemia ha matado hasta ahora más de 4.000 personas, la mayoría en los países africanos de Liberia, Sierra Leona y Guinea, según cifras de la OMS. La cantidad de infectados es superior a los ocho mil.
En las últimas horas se detectaron casos sospechosos en El Salvador, donde 2 religiosas fueron aisladas, pero luego las autoridades sanitarias descartaron que fueran portadoras del virus.
El obispo auxiliar de San Salvador, monseñor Gregorio Rosa Chávez, informó que las dos monjas congolesas que permanecen bajo cuarentena no presentan síntomas de sufrir la fiebre hemorrágica del ébola.
«Están serenas porque saben que no tienen ningún virus», señaló el representante de la iglesia católica en una conferencia de prensa.
El gobierno de El Salvador activó un protocolo de seguridad para prevenir la llegada de cualquier infectado por ébola; que incluye el traslado inmediato a un centro asistencial adecuado para la cuarenta y la adquisición de equipamiento especial para su atención.
Otro caso sospechoso fue revelado en Perú. Se trata de un hombre africano, de 24 años que ingresó a este país por mar y que está siendo sometido a los exámenes de rigor para comprobar si tiene o no la enfermedad.
En Estados Unidos sigue la expectativa alrededor de una enfermera en Texas, que dio positivo de ébola luego de participar en la atención de un paciente que murió a causa del virus en un hospital, no obstante haber utilizado el uniforme protector completo.
Si se confirma el mal en el diagnóstico preliminar, la enfermera se convertirá en el primer caso conocido de contagio en Estados Unidos.
El doctor Tom Frieden, jefe del organismo federal Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), dijo que el diagnóstico actual confirma que hubo una infracción al protocolo de seguridad.
Por lo tanto, se considera que quedaron expuestas al virus todas las personas que participaron en la atención de Thomas Eric Duncan, agregó.
Frente a este panorama, la directora de la OMS Margaret Chan indicó que el personal de la OMS «es muy consciente de que el miedo a la infección se ha extendido por el mundo mucho más rápido que el virus».
En un comunicado leído en una conferencia regional de salud en la capital de Filipinas, Manila, Chan indicó que «estamos viendo, ahora mismo, cómo este virus puede afectar a economías y sociedades de todo el mundo», añadiendo que educar adecuadamente al público es una «buena estrategia de defensa» que permitiría a los gobiernos impedir perturbaciones económicas.
Al efecto, tras advertir que es «la más severa, grave emergencia sanitaria vista en los tiempos modernos», también indicó que sus efectos económicos pueden reducirse si se informa adecuadamente a la gente para evitar acciones irracionales para evitar el contagio.
Citando cifras del Banco Mundial, la directora general de la OMS Margaret Chan, señaló que el 90 por ciento de los costes económicos de un brote «proceden de esfuerzos irracionales y desorganizados del público para evitar la infección».
Chan no entró en detalles sobre estas medidas, pero elogió a Filipinas por celebrar una cumbre anti ébola la semana pasada en la que participaron autoridades sanitarias y representantes del sector privado, advirtiendo de la vulnerabilidad del país del sureste asiático debido a la gran cantidad de filipinos que trabajan en el extranjero.
Aunque preparadas para el ébola, las autoridades sanitarias deben seguir centrándose en grandes amenazas sanitarias, añadió Chan, incluyendo enfermedades no contagiosas.
El mes pasado, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, instó a los líderes de los países más afectados por la pandemia a establecer centros especiales para aislar a las personas infectadas de sus parientes no contagiados, en un intento por detener la expansión del ébola.
Ban también ha pedido a las aerolíneas internacionales y compañías de transporte que no detengan sus servicios a países afectados por el ébola. Hacerlo, señaló, impediría la entrega de asistencia médica y humanitaria.
La pandemia ha matado a más de 4.000 personas, la mayoría en los países africanos de Liberia, Sierra Leona y Guinea, según cifras de la OMS publicadas la semana pasada.