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Iglesia Nortesantandereana lanza S.O.S. ante grave emergencia provocada por el Chicungunya

SALUD- CHIKUNGUÑA–Debido a las crecientes cifras de afectados por el dengue Chicungunya, el obispo de la diócesis de Cúcuta, monseñor Julio César Vidal Ortiz, urgió acciones rápidas y contundentes a los organismos de salud municipales, departamentales y nacionales para evitar que se desencadene «una crisis social, que dejaría graves secuelas para la salud de los habitantes de esta zona de frontera».

El prelado advirtió que la emergencia sanitaria está provocando el colapso en los servicios de urgencias de las IPS y EPS de la capital de Norte de Santgander.

«Es lamentable las largas horas de espera que debe padecer una persona enferma para ser atendida. Esto sumado a la poca información que se tiene sobre la naturaleza del virus, su tratamiento y consecuencias a largo plazo».

Por último hizo un llamado también a la comunidad para que se haga corresponsable de combatir este virus, atendiendo las recomendaciones entregadas por los entes de salud.

El comunicado:

El obispo de la Diócesis de Cúcuta, monseñor Julio César Vidal Ortiz, ante la situación sanitaria que presenta la capital nortesantandereana y su área metropolitana a causa del virus chicungunya que se ha propagado de manera vertiginosa, registrándose, según datos publicados en el diario La Opinión, hasta la semana epidemiológica N° 48, 7414 casos, lo que además ha generado el
colapso de las urgencias de las IPS y EPS, declara:

1. Partiendo del hecho que las medidas de prevención tomadas por la administración municipal y departamental para controlar la proliferación del virus del chicungunya no han registrado la efectividad esperada en la detención de la propagación del virus; evidenciado esto en el preocupante número de casos registrados, es urgente que los organismos de salud municipales y departamentales agilicen su intervención en las comunidades con medidas tanto formativas como técnicas (fumigaciones).

2. El no tomar medidas de forma pertinente y oportuna puede desencadenar una crisis social, que dejaría graves secuelas para la salud de los habitantes de esta zona de frontera.

3. Por otra parte, resulta preocupante el colapso que viven las urgencias de las IPS y EPS de la ciudad.

Es lamentable las largas horas de espera que debe padecer una persona enferma para ser atendida. Esto sumado a la poca información que se tiene sobre la naturaleza del virus, su tratamiento y consecuencias a largo plazo.

Es competencia de las autoridades municipales, departamentales y de los organismos de control de salud, velar por la atención oportuna y eficaz de las personas en los centros de salud.

4. Finalmente, pido a la comunidad en general tomar conciencia que existe una corresponsabilidad para combatir el virus, por lo que debemos atender a las recomendaciones entregadas por los entes de salud, quienes piden a los ciudadanos: realizar brigadas de aseo en sus casas, donde se lave el tanque del lavadero, mantener herméticamente tapados los depósitos de agua; eliminar inservibles, llantas, potes y todo aquello que pueda depositar agua; retirar la maleza; utilizar toldillo y repelente.

Firmado + Julio Cesar Vidal Ortiz- Obispo de la Diócesis de Cúcuta

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