La Empresa Aguas de Bogotá volvió este martes a usar las polémicas volquetas para la recolección de basuras en la capital, ante la escases de compactadores para prestar el servicio del aseo, ya que al menos la mitad de su parque automotor está en mal estado por falta de repuestos o saqueados para suplir piezas faltantes en otros vehículos.
Por medio de fotos, los mismos operadores advirtieron la entrada de estos vehículos entre las 10 de la mañana y las 12 del día, principalmente al descargar las basuras en el relleno sanitario Doña Juana, en el sur de la ciudad.
De acuerdo con los trabajadores, Aguas de Bogotá tuvo que recurrir a “unas volquetas”, por los daños que están presentando los compactadores.
“Los arreglos que les hacen los mecánicos no aguantan y se han dado casos que los sacan del taller a trabajar en la mañana y al rato vuelven en una grúa porque los arreglos que les han hecho no han servido”, afirmó.
Según el decreto de 1713 del 2002, el empleo de volquetas en la recolección está prohibida en poblaciones con menos de 8.000 habitantes.
“Los distritos y municipios con más de 8.000 usuarios en el servicio público domiciliario de aseo deberán contar con equipos de compactación de residuos”, dice la norma.
La Procuraduría, precisamente, en la orden de destitución que dio en diciembre del 2013, contra el alcalde Gustavo Petro, encontró, como tercera falta, la decisión “antirreglamentaria” de emplear volquetas en la recolección de basuras.
En ese momento, la Superintendencia de Servicios Públicos abrió una investigación a la Empresa de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Bogotá, por el empleo de la flota de volquetas en la prestación del servicio.
Por ahora, Aguas de Bogotá no se ha pronunciado sobre el tema.

