
El vehículo en el cual fueron hallados los cadáveres estaba parqueado a orilla de la autopista A4, entre el lago Neusiedl y la localidad de Parndorf, en el Este de Austria.
“Esta tragedia nos ha conmocionado a todos”, declaró la ministra del Interior, Johanna Mikl-Leitner, en una rueda de prensa en la ciudad de Eisenstadt.
Agregó que “los traficantes de personas son criminales” y prometió hacer todo lo posible para dar con los responsables.
En principio se cree los inmigrantes fallecidos eran originarios de Siria.
El camión con una bandera de Hungría es refrigerado y tiene fotografías y emblemas de una empresa eslovaca de productos de pollo.
El presidente de la empresa dijo que 13 de sus camiones fueron vendidos en 2014. Al parecer, un comprador había revendido el vehículo a un transportador de Hungría, dijo el portavoz de la compañía.
El comprador no debe estar obligado a quitar el logotipo de la empresa.
La tragedia forma parte del drama de cientos de miles de personas que se ven forzadas a salir de los conflictos en zonas en Oriente Medio y África y que buscan llegar a Europa.
Precisamente, Hungría reportó que ha llegado a interceptar en un solo día más de 3.000 personas que cruzaron su frontera de manera ilegal.
En Reino Unido también registra cifras récord en el flujo de inmigrantes, con 330.000 llegadas en los últimos 12 meses. Estos datos reflejan que la migración supera en 10.000 casos su récord de hace diez años.
Miles de personas que huyen de países devastados por los conflictos cruzan Macedonia, Serbia y Hungría para llegar a Alemania, Francia y Reino Unido.
La coordinadora de la red euro-africana MIGREUROP, Brigitte Espuche calificó de «condenable e ineficaz» el empleo de medidas militares para impedir la llegada de inmigrantes. Asimismo, acusó a Europa de tratar el asunto con un «cinismo terrible».
«El flujo migratorio que se ha producido en estos años se debe, entre otras razones, a las guerras en las que Europa está participando como cómplice de Estados Unidos y de Israel en Oriente Medio», declaroó por su parte el analista internacional Juan Luis González Pérez. Según él, la llegada de inmigrantes es una especie de «venganza» por esta participación europea.


