
Mientras recorrían las hermosas calles, un par de uniformados escucharon uno que otro grito de quienes departían en el parque San Pedro Claver, al nororiente de Tuluá; con plena ligereza descubrieron que era nada más, ni nada menos que una yegua que minutos antes deambulaba por zonas comerciales y que finalmente paro allí para iniciar su parto.
De manera natural el animal tomo posición e inicio la llegada de un hermoso potro que con riesgo salía de la placenta; manos tímidas pero dispuestas ayudaron al ruano que hermoso y vigoroso mostraba una vez más que la solidaridad y la vocación unidas se transforman para dar bienestar.
El Subintendente Alejandro Rendón junto a un grupo de Carabineros ubicó al afortunado propietario para darle algunas recomendaciones para la correcta manutención de la yegua y el nuevo integrante de su familia. Mientras tanto Tulueños comprometidos con el medio ambiente escuchaban sugerencias para denunciar de manera correcta cualquier caso de maltrato animal.