Este martes el alcalde electo, Enrique Peñalosa, subió a un bus de Transmilenio y recorrió un tramo de la Avenida Caracas. Allí escuchó las repetidas quejas de los usuarios del sistema y vivió de primera mano los empujones y apretones que tienen que soportar los miles de bogotanos todos días.
Tras padecer por una hora un viaje repletó de pasajeros, Peñalosa anunció las primeras medidas para empezar a mejorar este servicio.
“Vamos a hacer una reprogramación de rutas y a intentar que no hayan tantas rutas por puerta», afirmó Peñalosa.
De acuerdo con Peñalosa, a parir del 1 de enero de 2016 ampliará las estaciones y la reducción de las rutas “para que haya sólo una ruta por puerta y la gente pueda ingresar y salir más fácil de los buses”.
Con respecto a la inseguridad en el sistema, Peñalosa aseguró que va a desmantelar las estructuras en su totalidad, incluyendo a los cabecillas, con un trabajo de inteligencia.
El alcalde electo aprovechó para decir que el empalme con el actual mandatario de la capital, Gustavo Petro, sería la próxima semana. En la Policía Metropolitana, Peñalosa fue recibido por el general Humberto Guatibonza.


