Farc afirman que plazo de 6 meses de Santos para firmar la paz comenzará a contarse cuando se cierre tema de justicia
–Las Farc descartaron este martes que el acuerdo de paz se firme el 23 de marzo del 2016, tal como lo anunció el presidente Juan Manuel Santos desde la Habana, cuando fijó un plazo de seis meses para ello. Según alias Carlos Antonio Lozada, cabecilla del equipo negociador del grupo guerrillero, el plazo previsto por el mandatario colombiano comenzará a correr cuando se firme el acuerdo sobre el tema de justicia.
“Es un debate que habrá que realizar en la mesa cuando tratemos de ver en qué momento se cierra el tema de justicia, en ese momento se podrá ver a partir de qué día comienzan a contarse los 6 meses”, precisó Lozada en una declaración que entregó en la mañana, poco antes de iniciarse el ciclo 43 de las conversaciones en la capital cubana.
Además, el cabecilla de las Farc descartó apoyo a dos hechos fundamentales previstos por el gobierno nacional: al acto legislativo que acorta tiempos para un desarrollo anticipado de los acuerdos de La Habana y el plebiscito para refrendar estos mismos acuerdos.
A este respecto, reiteró la exigencia de las Farc de que la implementación de los pactos se haga a través de una Asamblea Nacional Constituyente.
Otro de los integrantes del grupo negociador de las Farc, alias Marco León Calarcá, en un escrito de su autoría preguntó: ¿Se dejará hundir el proceso, con todos sus avances y posibilidades?, en referencia al paramilitarismo y el hostigamiento a la tregua unilateral.
Al efecto, señala: «Cuando los avances en el proceso logran ampliar el respaldo nacional y consolidar el internacional, cuando en el horizonte cercano se observa la posibilidad real de la reconciliación, preocupa si el gobierno del Presidente Juan Manuel Santos tendrá la capacidad y la voluntad política para solucionarlos efectiva y rápidamente de acuerdo a los plazos acordados. Nadie podrá negar la responsabilidad del Estado».
Según este sujeto, el gobierno está aprovechando «el cese unilateral de fuegos guerrillero para copar territorios, unos donde nunca habían llegado y otros de los cuales hace tiempo habían salido» y afirma que esa «no es exactamente muestra de voluntad de paz» y que tampoco lo es, «intensificar las campañas de propaganda invitando a la deserción y la traición de guerrilleros y guerrilleras a través de volantes, emisoras de radio y publicidad en horarios y programas de mayor sintonía».
Menos lo es, valerse de la inmensa asimetría mediática para justificar con mentiras ataques contra la guerrilla en tregua, subraya.
Finalmente vuelve a la pregunta: Se dejará hundir el proceso, con todos sus avances y posibilidades?
Y se responde: «Hacemos hasta lo imposible para que esto no ocurra, pero no depende de nosotros, la contraparte debe cumplir sus compromisos».