Misión de monitoreo y verificación del cese del fuego de la ONU en Colombia no será de «cascos azules»

Además, Santos dijo que con este acuerdo logrado en las conversaciones de La Habana, «se ha dado un paso definitivo hacia la terminación del conflicto y la consecución de la paz» y reafirmó la fecha del 23 de marzo para firmar la paz con el grupo guerrillero.
Según el mandatario colombiano, el mecanismo de monitoreo y verificación será tripartito, compuesto por el Gobierno Nacional, por las Farc y por la Misión Especial de Naciones Unidas, que lo presidirá en todos los niveles y estará encargada de dirimir las controversias y producir los informes.
Santos insistió que la verificación, estará a cargo de una Misión Especial de la Naciones Unidas, que estará compuesta por observadores no armados que van a provenir de los países miembros de la Celac, es decir, de los países de América Latina y el Caribe”.
Además destacó que estos países serán escogidos por Naciones Unidas en consulta con la Mesa de Conversaciones de La Habana, siguiendo las prácticas habituales para este tipo de misiones en todos los procesos de paz que se han realizado en el mundo.
Al referirse a la decisión de acudir al Consejo de Seguridad para esta tarea, el presidente Santos consideró que “una cosa es estar bajo la observación del Consejo de Seguridad como un país en problemas o un Estado fallido, y otra muy distinta es acudir al Consejo para pedirle que contribuya a la solución de un conflicto de más de medio siglo que nosotros mismos estamos resolviendo”.
También destacó las ventajas de acudir al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y precisó que se trata de “un mecanismo ágil que fue constituido precisamente para garantizar la paz y para garantizar la seguridad internacional”.
Argumentó, además, que es un mecanismo que garantiza la financiación de la Misión.
“Independientemente de su tamaño, una misión de verificación es algo muy costoso. Es mejor dedicar nuestros recursos a la implementación de los acuerdos, a que esos acuerdos se implementen de la mejor forma posible”, señaló.
“Pero, sobre todo, el Consejo nos garantiza que tendremos a los países más importantes del mundo como aliados de este proceso y también como garantía de lo que se acuerde, y de que lo que se acuerde se cumpla: que se termina el conflicto y que se dejen las armas con toda credibilidad”, puntualizó.
El Presidente Santos recordó que desde el comienzo dijo que el proceso de paz colombiano “debe ser un proceso serio, un proceso digno, un proceso realista, un proceso eficaz”.
“Esos mismos criterios los hemos aplicado al cese al fuego bilateral y definitivo y a la dejación de armas”, agregó.
Sostuvo que, también desde el primer momento, ha reiterado que el Gobierno solo entraría en un cese si era un cese serio, es decir, entre otras cosas, un cese definitivo y un cese con un aparato de verificación que dé confianza al Gobierno y a las mismas Farc, pero, sobre todo, a los colombianos.
“Hemos cumplido», expresó.
El mandatario colombiano destacó que personalmente habló sobre este tema con los Jefes de Estado y de Gobierno de los cinco países que son los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: el Primer Ministro del Reino Unido y los presidentes de Estados Unidos, Rusia, China y Francia.
Señaló que también ha sostenido conversaciones sobre el asunto con otros Jefes de Estado que están en este momento en el Consejo de Seguridad de la ONU, entre ellos el Presidente del Gobierno Español y el Primer Ministro de Nueva Zelandia, “para garantizar que la resolución que el Consejo emita sea la resolución que queremos los colombianos”.
“Sin duda, este paso que hoy se da es el paso más concreto que hemos dado hasta ahora, en todo el proceso, en los cinco años que llevamos de este proceso, y esto diría que realmente hace que el proceso sea más irreversible”, sostuvo Santos.
Consideró, sin embargo, que “no podemos anticiparnos al final”, porque “faltan aún temas difíciles por acordar”.
Al respecto, el Jefe de Estado reiteró que “la dejación de armas por parte de las Farc, con todas las garantías –y esta es la garantía mayor– es una condición necesaria para la paz”, ya que “sin dejación de armas no hay fin del conflicto”.
“Eso lo dije desde el principio y afortunadamente hoy se está dando un paso importantísimo en esa dirección”, agregó.
De acuerdo con el Presidente Santos, la paz requiere que se implementen todos los acuerdos que se logren en La Habana.
“Por eso –dijo– el Congreso está trabajando en el acto legislativo para también acortar los tiempos, que es una condición necesaria para el éxito de todo este esfuerzo y para garantizar la no repetición del conflicto, y sobre todo que logremos los colombianos, ojalá, un cambio de mentalidad”.
“Que dejemos atrás los odios, que aceptemos al otro y que entendamos que esta generación, nuestra generación, tiene la tarea histórica de hacer posible ese sueño que está cada vez más al alcance de nuestras manos: la paz de Colombia”, sostuvo.
Al señalar que “la paz requiere unidad”, el Presidente Santos invitó a los colombianos a que “nos unamos en torno a este objetivo supremo de nuestra nación. Mucho más ahora, cuando damos un paso gigante hacia el fin de la guerra”.
EL ACUERDO
En el comunicado conjunto emitido en La Habana, el gobierno y las Farc hicieron las siguientes precisiones sobre el acuerdo de monitoreo y verificación del cese del fuego definitivo y la entrega de las armas:
Comunicado Conjunto # 65
La Habana, 19 de enero de 2016
El Gobierno de la República de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc:
Reiteran su compromiso con las negociaciones para lograr un Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera (Acuerdo Final), incluido un acuerdo sobre el cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo y la dejación de las armas.
Así mismo, reiteran su compromiso con la implementación de todos los acuerdos contenidos en el Acuerdo Final y la puesta en marcha de mecanismos eficaces de monitoreo y verificación, con acompañamiento internacional, que garanticen el pleno cumplimiento de los compromisos adquiridos.
Hemos decidido crear un mecanismo tripartito de monitoreo y verificación del acuerdo sobre el cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo y la dejación de las armas, que genere confianza y de garantías para su cumplimiento, conformado por el Gobierno de Colombia, por las Farc y por un componente internacional, quien preside y coordina el mecanismo en todas sus instancias, dirime controversias, realiza recomendaciones y presenta informes, y que iniciará sus labores una vez se haya llegado a ese acuerdo. Respecto a la dejación de las armas el mismo componente internacional la verificará en los términos y con las debidas garantías que se establecerán en los protocolos del acuerdo.
Hemos acordado que ese componente internacional será una misión política de la ONU integrada por observadores de países miembros de la CELAC.
Con ese propósito, hemos decidido solicitar al Consejo de Seguridad de la ONU la creación desde ya de esa misión política con observadores no armados por un período de 12 meses, prorrogables a petición del Gobierno Nacional y las Farc, y así como a los países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, su disponibilidad para contribuir en dicha misión que será conformada por Naciones Unidas.
Así mismo, solicitan que la Misión inicie los preparativos necesarios, en estrecha coordinación y colaboración con el Gobierno de Colombia y las Farc, para su despliegue. Los observadores internacionales gozarán de plenas garantías de seguridad.
Agradecemos a las Naciones Unidas y a la CELAC la disposición para apoyar a Colombia en la búsqueda de la paz.

