Bogotá

Defensor del Pueblo visita a población femenina privada de la libertad

Teletrabajo para reclusas del Buen Pastor

Previamente, la Defensoría Regional adelantó una inspección humanitaria en “El Buen Pastor”, donde encontró falencias y recibió quejas relacionadas con sanidad, alimentación e infraestructura.

Al conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, el Defensor del Pueblo (E), Alfonso Cajiao Cabrera, visitó el anexo femenino de la Cárcel Distrital en Bogotá, donde tuvo la oportunidad de compartir con 107 internas de ese establecimiento, todas en condición de sindicadas.

Previamente, la Defensoría Regional de Bogotá realizó una visita a la reclusión de mujeres “El Buen Pastor”, donde encontró falencias y recibió quejas relacionadas con aspectos como sanidad, alimentación e infraestructura.

En diálogo con la población privada de la libertad en este centro de detención que alberga a 1.804 personas y que tiene un hacinamiento equivalente al 44 por ciento, dado que su capacidad instalada es para 1.257 internas, el organismo de control para los derechos humanos en Colombia estableció que en la mayoría de los patios las instalaciones eléctricas son artesanales, se encuentran expuestas y son manipuladas por las mujeres, situación que implica un riesgo para su misma integridad.

Así mismo, las reclusas manifiestan inconformidad con el sabor de los alimentos, dicen que la cocción no es adecuada y que en ocasiones los comestibles llegan en estado de descomposición; cuando se realizó la visita, los funcionarios de la Defensoría encontraron embutidos con fecha de vencimiento para día siguiente, alertando sobre ello al personal encargado del casino.

A ello se suman el taponamiento de algunas baterías sanitarias, y los problemas de humedad en ciertos tramos de las instalaciones.

Vale la pena señalar que si bien las mujeres tan sólo representan el 7 por ciento de la población privada de la libertad en Colombia, se ven expuestas a condiciones incluso más precarias que la población masculina.

Así por ejemplo, en la regional Norte del Inpec (que cobija a los departamentos de Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, Sucre y San Andrés), no existe un centro de reclusión de orden nacional para la población femenina; incluso, en los 6 departamentos ubicados en esa zona del país sólo se encuentran habilitados 188 cupos carcelarios para mujeres, pese a que hay 459 internas, lo cual se traduce en un hacinamiento del 244 por ciento.

Eso quiere decir que el sobrecupo de mujeres recluidas en la Costa Atlántica es 5 veces superior a la media nacional, la cual oscila entre el 49 y el 53 por ciento.

La Defensoría del Pueblo ha advertido que los centros de reclusión masculinos en los que se alojan mujeres carecen de áreas de sanidad dotadas de los instrumentos necesarios para la atención de la población femenina, así como de especialistas en las áreas de ginecología y obstetricia.

Por ello, la Institución (que ha interpuesto múltiples acciones de tutela, que ha entregado informes a la Corte Constitucional y que ha hecho permanentes llamados al Gobierno y al Inpec), insiste una vez más a las autoridades concernidas para que atiendan con medidas de choque esta problemática social.

Por otra parte, durante el último año la Defensoría Delegada para la Mujer acompañó 1.887 casos de violencia de género, 1.795 correspondientes a población femenina, de los cuales el 47 por ciento reportó como agresor a una persona conocida y el 34 por ciento a grupos armados ilegales.

Según el diagnóstico elaborado por la Entidad, el 49 por ciento de los casos corresponde a violencia física (incluidos 49 feminicidios y 36 tentativas de feminicidio).