
En la Comisión Quinta del Senado de la República se dieron cita diferentes organizaciones de empresarios, trabajadores y académicos convocados por el senador Jorge Enrique Robledo a una Audiencia Pública con el fin de realizar un profundo balance de los impactos de los tratados de libre comercio en la economía nacional.
El senador Robledo señaló como las cifras evidencian el fracaso de Colombia en los TLC, sin embargo la política de libre comercio se mantiene porque una pequeña minoría se beneficia con la ruina del aparato productivo nacional.
En cuanto a los efectos de los TLC sobre el agro, Oscar Gutiérrez, director de Dignidad Agropecuaria, explicó que el campo colombiano tiene la capacidad de producir los alimentos que consumimos pero con los TLC el país está importando más de 12 millones de toneladas de alimentos golpeando lo poco que queda de agro nacional.
Carlos Graterón, director técnico de Fedebiocombustibles precisó que por la forma como se negoció el TLC con Estados Unidos, el agro colombiano, de cierta forma, está subsidiando la producción de alcohol carburante de los norteamericanos.
Los trabajadores también presentaron un balance negativo de la implementación de los TLC en Colombia. Los voceros de las tres centrales obreras CUT, CGT y CTC manifestaron su descontento con la precarización y tercerización laboral que se han reforzado con los tratados de libre comercio.
Los empresarios nacionales expusieron las desventajas que para ellos han implicado los TLC firmados por Colombia, entre los intervinientes estuvieron Alfredo Castellanos, presidente de la Asociación Colombiana de micro, pequeñas y medianas industrias -ACOPI- capitulo Bogotá –Cundinamarca, Fernando Restrepo y German Rodríguez de Proindustria, Francisco Montoya empresario del sector automotriz, Pedro Alarcón empresario del sector agroindustrial, Gerardo Benavides, empresario del sector calzado, Carlos Sanabria, empresario de San Victorino, Edwin Párraga, empresario de la producción grasas y aceites comestibles.
Mario Valencia, director de Cedetrabajo, explicó que el debate sobre estos acuerdos va más allá del comercio, pues con ellos se define cómo Colombia se relaciona con el mundo en materia económica, política y jurídica. Sobre la macroeconomía de los TLC el analista Aurelio Suárez advirtió que estos tratados han agravado el déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos, un problema del modelo económico que ahora pretenden corregir con una reforma tributaria nefasta dirigida contra los pobres y las clases medias.
Por su parte la directora de la Fundación América Mundial Adriana Cadena, manifestó que los capítulos de inversiones en los TLC son prácticamente un fotocopia donde nada se negocia.
En los sectores sociales también han repercutido negativamente los TLC. Juan Gómez de la Internacional de Servicio Públicos advirtió que el TISA, un mega TLC sobre servicios, incluye una cláusula que impiden que los servicios públicos privatizados puedan revertir al Estado.
La representante estudiantil ante el Consejo Superior de la Universidad Nacional Sara Abril agregó que la Ley 30 alistó el terreno para implementar los TLC en materia de educación. Clemencia Mayorga, integrante de la Federación Médica Colombiana, denunció que más de mil camas de pediatría se han cerrado en el país dizque porque no generan utilidad y esto se debe en parte a la concepción de abrir el sector salud como un servicio más.
Diana Ángel, presidenta de la Asociación Colombiana de Actores -ACÁ- informó que en el TLC con EEUU la cultura es tratada como una mercancía más, contrariando lo dispuesto por la UNESCO y Alexander Montero invitó a rechazar el TLC con Israel ya que induce a reconocer territorios ocupados de Palestina como si fueran de Israel.
Los comentarios están cerrados.