EE.UU. desplegará en Corea del Sur un Sistema de Defensa a Gran Altitud para enfrentar amenaza de Corea del Norte
— Las autoridades de defensa de Corea del Sur y Estados Unidos han emprendido este martes el proceso de desplegar en territorio surcoreano el Sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud (THAAD, según sus siglas en inglés) estadounidense.
La operación fue acordada por el presidente en funciones y primer ministro de Corea del Sur, Hwang Kyo-ahn, y el presidente de EE. UU., Donald Trump, durante una conversación telefónica que sostuvieron en la fecha, con el fin de fortalecer la postura de defensa combinada de los aliados para contrarrestar las persistentes provocaciones de Corea del Norte, un día después de que el régimen norcoreano lanzara cuatro misiles balísticos hacia el mar del Este.
Durante la conversación por teléfono, de unos veinte minutos de duración, ambos líderes intercambiaron la necesidad de hacer frente severamente al último lanzamiento del Norte, que calificaron «no solo como una violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, sino también como una provocación contra la comunidad internacional», dijo la oficina de Hwang, citada por la agencia de Noticias Yonhap.
En particular, Trump apuntó la necesidad de una cooperación más estrecha para tratar temas norcoreanos, incluidas sus provocaciones de misiles, mediante discusiones minuciosas en futuras reuniones bilaterales de alto nivel.
Mientras tanto, Hwang enfatizó que los aliados han de fortalecer su disuasión contra el régimen impredecible y trabajar conjuntamente para acabar con sus ambiciones nucleares.
La última provocación de Pyongyang tuvo lugar menos de un mes después de que el régimen lanzara un nuevo misil balístico de alcance intermedio.
El lanzamiento es considerado como una respuesta del régimen comunista a las maniobras militares que están teniendo lugar entre los aliados y a la aceleración de su medida para instalar un sistema de defensa antimisiles de EE. UU. en Corea del Sur. Según algunos observadores, el lanzamiento también tiene el fin de afectar a los esfuerzos actuales de Washington para elaborar su política hacia el Norte.

El despliegue del Sistema estadounidense de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud (THAAD, según sus siglas en inglés), acordado por el presidente Trump y el presidente en funciones y primer ministro de Corea del Sur, Hwang Kyo-ahn, fue confirmado por el Ministerio de Defensa de Seúl.
De acuerdo con la agencia Yonhap, Seúl y Washington han dicho que el sistema es puramente defensivo y que no representa una amenaza para otros países en la región. Sin embargo, China se ha opuesto explícitamente contra el mismo, diciendo que el THAAD podría ser utilizado en su contra.
«El despliegue podría ser completado en uno o dos meses y podría estar operando en abril, como muy pronto», dijo un oficial del Ejército surcoreano a los periodistas.
Las primeras piezas del sistema, incluidas dos plataformas de lanzamiento, llegaron el lunes por la noche a la Base Aérea de Osan en Pyeongtaek, a unos 70 kilómetros al sur de Seúl.
Según el portavoz del Ministerio de Defensa, Moon Sang-gyun, dichas piezas serán trasladadas a la comarca de Seongju, en el sudeste de Corea del Sur. Moon no ofreció más detalles sobre la fecha de su traslado, pero dijo que se espera que los componentes restantes sean entregados gradualmente a Corea del Sur.
El lunes pasado, Corea del Norte disparó cuatro misiles balísticos hacia el mar del Este, que el Ejército surcoreano considera misiles Scud modernizados, en una aparente protesta contra los ejercicios militares conjuntos que están llevando a cabo Seúl y Washington, considerados por el Norte como un ejercicio para la invasión de su territorio.
El lanzamiento de los misiles fue un ensayo de ataque contra las bases militares estadounidenses en Japón y fue inspeccionado por el líder norcoreano Kim Jong-un, según informó este martes un medio de comunicación estatal norcoreano.
El almirante Harry B. Harris Jr., comandante del Comando del Pacífico de EE. UU., dijo, en una declaración, que las continuas provocaciones norcoreanas solo confirman la prudente decisión de Seúl y Washington, tomada el año pasado, de desplegar la batería estadounidense en la península coreana.
La batería del THAAD consiste en seis lanzaderas montadas en camiones, 48 interceptores (ocho por cada lanzadera), una unidad de control de tiro y comunicaciones y un radar AN/TPY-2.
Según Vincent K. Brooks, comandante de las Fuerzas Armadas Estadounidenses en Corea del Sur (USFK), el despliegue oportuno del THAAD proporciona una gran confianza a su comando sobre el apoyo que recibirá si se solicitan refuerzos o capacidades avanzadas.