
La figura del cristo que resultó mutilado en la masacre de Bojayá (2 de mayo de 2002) llegó hace pocas horas a la ciudad de Villavicencio, Meta, en donde será bendecido por el Papa Francisco.
«Con el Cristo nosotros confiamos en la protección de Jesús, porque él vivió la violencia que padeció nuestro pueblo», comentó Irma, una de las personas que trasladó la figura por el río Atrato, hasta Quibdó y luego a Villavicencio.
La estatua de Cristo terminó mutilada cuando guerrilleros de las Farc que se enfrentaban con paramilitares, lanzaron un cilindro bomba que en lugar de caer sobre sus enemigos, cayó sobre la iglesia donde la población civil se encontraba refugiada.En este hecho murieron 79 personas y una decena de heridos.
«Tenemos la esperanza de que no va a haber más violencia por la fe en el Cristo», indicó la mujer.
La misa que oficiará el papa Francisco en la población tendrá lugar en el Parque Catama, que tiene capacidad para 600.000 personas, pero con una zona de contingencia que permitirá albergar hasta un millón.
A 200 metros del escenario, está el Parque de las Malocas, el papa participará en un acto con víctimas con el objetivo de promover la reconciliación.
