Defensoría y Alcaldía de Cali hacen seguimiento a medidas de mitigación del riesgo de proyecto Plan Jarillón
Defensoría
El Defensor del Pueblo, Carlos Alfonso Negret Mosquera, se reunió este jueves con el Alcalde de Cali, Maurice Armitage, para hacer seguimiento a las medidas de mitigación del riesgo e impacto social del proyecto Plan Jarillón.
El pasado mes de marzo, Negret Mosquera, verificó el estado de la escombrera de los asentamientos Venecia para verificar el estado del jarillón del río Cauca que de romperse, podría ocasionar una tragedia.
El Plan Jarillón es un macroproyecto de ciudad, para evitar una tragedia social, económica, ambiental y de infraestructura, frente al riesgo que existe de desbordamiento del río Cauca a su paso por la capital del Valle. El Plan involucra recuperar la deteriorada estructura del dique y reasentar a las familias que lo ocupan de manera irregular, mejorándoles su calidad de vida.
Tragedia social
Está en riesgo:
· La vida de 7.852 familias que viven en asentamientos humanos de desarrollo incompleto sobre el dique o jarillón del río Cauca, ya que sus viviendas resultarían arrasadas.
· 900 mil personas que viven en el Oriente de Cali, ya que sus viviendas resultarían inundadas.
· De salubridad para los 2 millones y medio de habitantes de la ciudad.
Tragedia infraestructura
Está en riego que la corriente del río desbordado destruya:
· La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales- PTAR
· La Planta de Agua Potable PTAP
· La estación de bombeo Paso del Comercio
Tragedia económica
· Los costos de recuperación de la ciudad serían billonarios.
Tragedia ambiental
· El desbordamiento y desvío del cauce de un río genera trastornos de tipo ambiental y de salubridad para los seres humanos.
Plan Jarillón: Riesgo transformado en oportunidad
Con un 23% de los invasores del dique reubicados y algunas obras complementarias adelantadas, la Administración de Rodrigo Guerrero deja en marcha un macro proyecto vital para la seguridad y el desarrollo de Cali.
El Plan Jarillón busca evitar una tragedia social, económica, ambiental y de infraestructura en la que podría verse sumida Cali, debido al riesgo latente de un desbordamiento del río Cauca a su paso por esta capital.Es una amenaza tan seria y compleja de conjurar que el Gobierno Nacionaldecidió en 2012, a través del Fondo de Adaptación, incluir este enorme proyecto entre sus prioridades, asignándole un presupuesto de $823.000 millones.
El objetivoinicial era reducir el riesgo por inundación y proteger la vida y bienes de 900.000 habitantes del oriente de Cali, así como prevenir que 1.750.000 caleños se queden sin el suministro de agua por el colapso de las plantas de potabilización de Emcali, ubicadas en la margen occidental del río Cauca. Sin embargo,gracias a las conclusiones del estudio realizado por la Alianza Colombo Holandesa para el Agua, que establece el alcance definitivo del proyecto, ya no solo se trata de obras y reforzamientos, sino que incorporó un importante componente social a cargo del Municipio y la Secretaría de Vivienda.
“Era un despropósito pensar en arreglar el dique y proteger la infraestructura deservicios públicos, sin reubicar a las familias que allí vivían y viven”, recuerda el Alcalde.
Así fue como se definió la atención para un total de 7.852 hogares, unas 39.260 personas, que habitaban esas zonas de alto riesgo no mitigable como sonla laguna de El Pondaje y el área de influencia del Jarillón delAguablanca. Rio Cauca.
Aunque esto es más fácil decirlo que hacerlo, luego de dos años de iniciado el proceso y cuando finalice 2015, unas 1.800 familias recibirán el 2016 desde sus nuevas viviendascasas y apartamentos, lejos del borde de ese gigantesco río donde se fueron acostumbrando a cerrar los ojos cada noche, a pesar del desasosiego ante la incertidumbre por la suerte que correrían sus vidas si llegaba a darse una inundación.
Mejorar la calidad de vida de los reubicados ha sido posible no solo graciasa las soluciones de vivienda, sino al acompañamiento social que adelanta actualmente la Alcaldía ylas campañas de sensibilización y capacitación y que se han ido desarrollando paralelamente y que son ofrecidas para quienes voluntariamente entregaron sus ranchos y decidieron dejar atrás esa difícil vida al borde del río Cauca.
Los reasentados, como se llama en el lenguaje técnico a estos caleños, han dado vida a nuevos barrios de la ciudad como Llano Verde, Potrero Grande, Ramalí y Río Cauca.Estas familias están recibiendo acompañamiento social con programas de arte, recreación, jornadas de salud y vacunación; capacitaciones en proyecto de vida, emprendimiento, liderazgo, derechos ciudadanos, convivencia y valores humanos.
Para quienes aún permanecen en el borde de río también hay labores de corte social como la identificación de hogares y georreferenciación de techos, sensibilización sobre su situación de alto riesgo por inundación, jornadas que se han llevado a cabo a través de talleres con la participación de equipo humano especializado en el área social, socioeconómica y gestión del riesgo.
Una de las dificultades que plantea la reubicación de quienes se tomaron el Jarillón del Rio Cauca para vivir, tiene que ver con las indemnizacionesque muchos de ellos han pedido por tener un negocio, en una vivienda en la zona de intervención del proyecto. En esto el Fondo de Adaptación fue enfático, “el objeto del proyecto no contempla compensación encaminada a beneficiar económicamente a las personas que se encuentren ocupando el Jarillón delAguablancaRio Cauca y las lagunas del Pondaje y Charco Azul, sitios declarados en zona de alto riesgo no mitigable, pues se trata de un plan dirigido única y exclusivamente a mitigar el riesgo por inundación de las personas que habitan; es decir a salvaguardar la vida de las personas”.
Es por esta razón que para apalancar las jornadas de capacitación de los reubicados, el Municipio ha comprometido un total de $141.000 millones de su presupuesto, $96.000 millones de vigencias futuras.
Una vez van quedando liberadas vacíasciertas las zonas del Jarillón del Rio Cauca, se procede a intervenir derrumbardemoler los cambuchespara comenzar con las obras civiles de mitigación y reforzamiento de este dique.
Estas comprenden la reconstrucción de 16 kilómetros del Jarillón de Aguablanca, 2 kilómetros del rio Cali y 7 kilómetros del Canal Interceptor Sur;la reducción de la vulnerabilidad de la infraestructura indispensable que consiste en obras para proteger las plantas de tratamiento de aguas residuales y potabilización, así como la estación de bombeo Paso del Comercio y algunas otras edificaciones, además, la reducción de la amenaza por deficiencia en el sistema de drenaje que regula la zona oriental de Cali:Canales, lagunas (Pondaje y Charco Azul).

