El presidente Juan Manuel Santos, aseguró este jueves que las fuerzas del Estado atacarán «con todo» a los grupos disidentes de las FARC, que representan cerca del 7% de los miembros de la antigua guerrilla.

En una reunión con corresponsales extranjeros en Bogotá, con motivo del primer aniversario de la firma del acuerdo de paz, Santos indicó que: «A esas disidencias les vamos a caer con todo, ahí no vamos a tener ninguna contemplación».

Santos señaló que las Fuerzas Armadas colombianas son de las mejor preparadas del mundo y no escatimarán esfuerzos en la lucha contra los miembros de las FARC que no aceptaron el acuerdo definitivo firmado el 24 de noviembre de 2016 en el Teatro Colón de Bogotá.

La Fundación Paz y Reconciliación y otras organizaciones sociales sostuvieron en un informe divulgado hoy con motivo de ese aniversario del acuerdo, que el posconflicto colombiano «está en riesgo» por la violencia y las demoras en su implementación, así como por el crecimiento de los disidentes.

Y agregó «en todo el país se contabilizan 15 grupos de desertores en 43 municipios» que suman cerca de 700 guerrilleros.

El grupo que opera en el sur del país al mando de los alias «Iván Mordisco» y «Gentil Duarte» está «fortaleciéndose de manera significativa» y cuenta con unos 550 integrantes, de los cuales «al menos 450 serían exguerrilleros» y el resto, nuevos reclutados, señala el estudio.

Al respecto Santos aclaró que los disidentes son aproximadamente el 7 % de los antiguos guerrilleros de las FARC, un porcentaje razonablemente bajo.

Dijo el presidente que: «Los disidentes en cualquier proceso de paz con entre el 13 y el 15 %, aquí son el 7 %, menos de la mitad», quien a pesar de tratarse de una reunión «off the record» autorizó la utilización de algunas de sus declaraciones.

Santos señaló que la implementación de la paz, a pesar de las dificultades naturales y del escepticismo de parte de los colombianos, «va marchando en la dirección correcta», aunque «algunos querían dar el acta de defunción del acuerdo en el primer año».

Y destacó que como parte del proceso de reincorporación a la vida en sociedad de las FARC, ahora convertidas en partido político, un total de 12.356 personas fueron acreditadas como excombatientes por la Oficina del Alto Comisionado para la Paz.

De ellos, 10.733 recibieron como ayuda económica de normalización «una asignación única de dos millones de pesos (unos 672 dólares)», y 10.065 exguerrilleros están recibiendo una ayuda de subsistencia que equivale al 90 % del salario mínimo.

También han sido afiliados al sistema de salud pública 10.218 y unos 3.600 están aprendiendo a leer y escribir porque casi el 70 % de los antiguos guerrilleros son analfabetas.

El jefe de Estado dijo que: «Estamos trabajando con la realidad y con responsabilidad», y enfatizó que menos de un año después de la firma de la paz las FARC entregaron todas las armas, proceso que calificó de «efectivo y ejemplar».

Señaló que el acuerdo de paz «es irreversible» y citó un informe del Instituto Kroc de Estudios Internacionales de Paz de la Universidad de Notre Dame (EE.UU.) para señalar que el proceso colombiano es «el más complejo y más completo» hecho en el mundo.