
Para revitalizar el comercio de la zona, los nuevos carriles permitirán la circulación de automóviles que ingresan a los edificios y de furgones de proveedores. Para garantizar el carácter ambiental del corredor, al llegar a las esquinas los automóviles deberán girar y salir de la avenida, excepto en las esquinas donde hay cruces semaforizados, donde los autos podrán girar a la derecha o continuar.
El proyecto también contempla arborización y mobiliario para los transeúntes. La reconfiguración en favor del peatón y de la bicicleta servirá también para reintegrar la zona, dado que históricamente la avenida Caracas ha dividido la ciudad en dos sectores, con comunidades desconectadas.
En la actualidad, por esta avenida se mueven muy pocas personas en automóvil, pues en la hora pico circulan 1.400 vehículos, que transportan cerca de 2.000 personas. A futuro, el tráfico vehicular se reducirá para incrementar las condiciones ambientales, favorecer la renovación urbana y la revitalización económica.
La capacidad global de la avenida subirá a más de 100.000 personas por hora y por dirección, 70% en el metro, 25% en los buses de Transmilenio de última generación.

