Nacional Política

Presidente del Congreso pide a sus colegas no dejarse amedrentar y votar a conciencia Consulta Popular: «A quienes alzan símbolos de guerra o amenazan les respondemos con firmeza, no cederemos»

–Efraín Cepeda, presidente del Senado, envió este lunes una carta abierta a los congresistas en la cual rechaza las amenazas proferidas en distintos escenarios por el presidente Gustavo Petro, sin citar explícitamente su nombre, notificando que «a quienes alzan símbolos de guerra o amenazan les respondemos con firmeza, no cederemos».

Cepeda, caracterizado opositor del partido Conservador, pide a sus colegas no dejarse amedrentar. «Voten según conciencia, guiados por los ideales que los trajeron aquí», afirma, advirtiendo que «no es la primera vez que intentan presionar al Congreso. La mafia, el paramilitarismo y la guerrilla han tratado de doblegarlo en el pasado».

Sin embargo subraya: «No podemos permitir que la intimidación, ya sea con símbolos bélicos o amenazas, sofoque esa libertad, ni que los ataques a la rama judicial menoscaben el Estado de Derecho».

El siguiente es el texto integral de la misiva de Efraín Cepeda a sus colegas que publicó en su cuenta en X:

Honorables congresistas:

Somos los guardianes de la democracia. los representantes de un pueblo que confía en nuestro carácter.

Hoy enfrentamos un momento decisivo, una embestida sin precedentes contra los pilares de nuestro Estado, como son, el Poder Legislativo, el Poder Judicial y hasta la prensa libre. Anuncios de revocatorias, movilizaciones intimidatorias, símbolos de guerra como espadas y banderas buscan afectar nuestra voluntad.

Como Presidente del Congreso los invito a resistir con plena conciencia de nuestro deber. Somos la voz de un pueblo que se rinde y no permitiremos que esa voz sea silenciada.

No es la primera vez que intentan presionar al Congreso. La mafia, el paramilitarismo y la guerrilla han tratado de doblegarlo en el pasado. Sin embargo, el Congreso, contra viento y marea, ha mantenido su autonomía y dignidad, resistiendo con firmeza y demostrando que la voluntad popular no se somete. Hoy la amenaza regresa con nueva intensidad, pero nuestra respuesta debe ser la misma, no cederemos.

La democracia depende del equilibrio entre los poderes del Estado. Un Congreso autónomo, libre de coerción, y un Poder Judicial independiente son la base de nuestra libertad. Nosotros encarnamos la diversidad de un país que espera que sus votos reflejen convicciones firmes y promesas cumplidas. No podemos permitir que la intimidación, ya sea con símbolos bélicos 0 amenazas, sofoque esa libertad, ni que los ataques a la rama judicial menoscaben el Estado de Derecho.

Hoy el desafío es histórico. Nunca un gobierno había presionado al poder legislativo con tal intensidad, reemplazando el diálogo por confrontación. Les pido que no se dejen amedrentar. Voten según conciencia, guiados por los ideales que los trajeron aquí. Parafraseando a Voltaire, le digo que, aunque no comparta el sentido de voto defenderé con mi vida derecho a emitirlo libremente. Esa libertad la protegeremos a toda costa. Cada voto es un testimonio ante la historia, un acto de resistencia contra quienes buscan imponer su voluntad. Este Congreso es el espacio donde las ideas se enfrentan en igualdad, donde la razón debe prevalecer sobre la fuerza. La libertad que defendemos reside en decidir sin temor, actuar sin cadenas, hablar sin censura.

No estamos solos. La ciudadanía nos observa y confía en que este Congreso no se arrodillará. Cada voto libre envía un mensaje claro, la democracia no se doblega, el Poder Legislativo no será un apéndice de Otro poder. A quienes alzan símbolos de guerra o amenazan les respondemos con firmeza, no cederemos. La democracia no se negocia, la libertad no se somete, el mandato popular no se traiciona. Nuestra misión trasciende el presente.

Luchamos por un país donde la democracia sea más fuerte que la amenaza, la libertad más poderosa que la espada. Que nuestros votos sean libres, nacidos de la reflexión, no de la coerción. Este Congreso prevalecerá, sostenido por un pueblo que no se rinde y por voceros que no se intimidan. Que esta carta sea un alegato de resistencia, un compromiso con la historia, un testimonio de que defendemos la democracia, la libertad y el futuro.

Con profundo respeto y absoluta convicción.