Nacional Política

Petro arremete contra el gremio industrial: «Mientras en la Andi dicen fuera, aquí gritan bienvenido»

–Como el presidente Gustavo Petro trajo a colación la canción «el baile de los que sobran» de «Los prisioneros», ahora vale aplicar otro tema muy popular «la distancia entre los dos es cada día mas grande», de «La retirada» de Javier Solís, para describir gráficamente lo que está sucediendo entre el jefe del Estado y los industriales. Desde el municipio de Sotaquirá, Boyacá, donde entregó 2.016 títulos de tierra que benefician a familias de 41 municipios y lideró la firma del ‘Pacto Boyacá’, el presidente Gustavo Petro lanzó una andanada de trinos contra la Asociación Nacional de Industriales Colombianos, ANDI, luego que este gremio no lo invitara a su congreso en Cartagena.

Haciendo una especie de símil, el jefe del Estado establece la diferencia entre un escenario campesino y uno de «oligarcas», tras lo cual proclama: «La oligarquía tendrá dos opciones: o el fascismo o el acuerdo nacional para hacer las reformas».

Sobran los comentarios:

Frente las fuertes críticas del jefe del Estado, el presidente de la ANDI, Bruce Mac Master, no se demoró en responderle:

«Debo reconocer que es cierto lo que dice el Presidente Petro cuando escribe que fui varias veces a su oficina a proponerle que propiciaríamos conjuntamente un Acuerdo Nacional. También le escribí varias veces», precisa en la misma red social X.

Y agrega: «Ni una sola vez obtuve una respuesta positiva, nunca logramos avanzar, porque nunca me respondía. En privado solo mantuvo silencio».

Mac Master advierte que «en público todo el país es testigo de su actitud contra el sector productivo, contra las personas que generan empleo, contra los emprendedores, contra quienes insisten en invertir en Colombia, y contra mí mismo».

Igualmente precisa que la actitud del primer mandatario «es exactamente la contraria a la de querer un acuerdo entre los colombianos que nos permita reducir la violencia y buscar formas de vivir en la diferencia».

También afirma que «es una lástima que nunca haya considerado la posibilidad de trabajar con todos los colombianos».

El presidente de la ANDI subraya que la responsabilidad del presidente Gustavo Petro «es la de buscar la unidad de los colombianos, es su obligación», pero puntualiza: «Se ha negado a cumplirla quizás por razones políticas, pero el costo lo paga toda la Nación».

Inmediatamente, se produjo también la contra réplica del presidente Gustavo Petro:

«El acuerdo nacional de Bruce siempre fue un acuerdo de él con él mismo, siempre consistió en mantener al trabajador con bajo salario.

Nunca pensó como lo demuestran las estadísticas, que elevar los salarios y la estabilidad laboral podía ser el factor más importante de la reactivación económica.

Nunca pensó que la industrialización se impulsa con la reforma agraria y la generalización de la educación superior en la juventud, nunca vio el camino de la productividad basado en el conocimiento.

A duras penas aceptó que era necesario una tasa real de interés más baja, y no lucha por lograrlo.

Nunca aceptó que la industria hoy es una combinación de energía limpia barata, conocimiento y fibra óptica.

Saboteó la ley de financiamiento al punto que derrotó el artículo que permitía bajar al 30% el impuesto de renta a todas las empresas del país.

Se dedicó a destruir cuanta reforma social presentara el gobierno, olvidando que el tiempo del neoliberalismo mundial ya pasó y que estamos en el país más desigual socialmente de América, y que así no se puede crecer sanamente.

Lidera un seudoempresariado que vive del estado, no paga impuestos y cree que ese es el mayor pecado, no permite la competencia limpia, y ha terminado en ideologías anacrónicas y totalitarias, contrarias al más mínimo sentido liberal. Un anacrónico regreso al feudalismo con cara franquista, solo por temor al futuro y a la democracia.

El verdadero empresariado de Colombia lucha solo sin mucha organización y a él le tendemos la mano.

Un acuerdo nacional es de fuerzas sociales diversas, es con el pueblo colombiano y no simplemente con los invitados al club. No es mirándose a los espejos solos, gritándose a sí mismos embelesados en la ignorancia, hasta que los espejos se rompan.