Internacional

Maduro advierte a EE UU: «No hay forma de que entren a Venezuela»

–(Foto Presidencia de Venezuela). En un acto en un campo de entrenamiento en Caracas, en el cual lució traje militar, el presidente Nicolás Maduro afirmó este jueves que «no hay forma» de que Estados Unidos invada a Venezuela y llamó a sus ciudadanos a alistarse en las fuerzas militares, en medio de los anuncios de Washington de movilizar tropas al Caribe.

«Luego de 20 días continuos de anuncios, amenazas, guerra psicológica, luego de 20 días de asedio contra la nación venezolana, hoy estamos más fuertes que ayer, hoy estamos más preparados para defender la paz, la soberanía y la integridad territorial», notificó Maduro.

Además señaló: «Ni sanciones, ni bloqueos, ni guerra psicológica, ni asedio. No han podido, ni podrán, no hay forma de que le entren a Venezuela».

Los pronunciamientos los hizo Maduro tras el anuncio de Estados Unidos sobre el envío de cinco buques de guerra y cerca de 4.000 hombres hacia el Caribe sur, cerca de las aguas territoriales de Venezuela, para maniobras contra el narcotráfico.

La operación coincide con el aumento a 50 millones de dólares de la recompensa que ofrece Washington por la captura de Maduro y la declaratoria como terrorista del «cartel de los soles», que supuestamente lidera el mandatario venezolano.

Maduro convocó una segunda jornada de alistamiento este viernes y sábado en la Milicia Bolivariana, componente castrense integrado por civiles que exhiben una alta carga ideológica, para hacer frente a la posible amenaza.

Dijo que la Fuerza Armada cuenta con 4,5 millones de milicianos, aunque expertos ponen la cifra en duda.

Estados Unidos anunció el envío de cinco buques de guerra y cerca de 4.000 hombres hacia el Caribe sur, cerca de las aguas territoriales de Venezuela, para maniobras contra el narcotráfico.

La operación coincide con el aumento a 50 millones de dólares de la recompensa que ofrece Washington por la captura de Maduro y la declaratoria como terrorista de un supuesto cartel que lidera el dirigente oficialista venezolano.

A propósito de esta situación, Nicolás Maduro, envió una carta al secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Antonio Guterres, en la que denunció la actitud hostil y reiterativa de Estados Unidos contra Venezuela, que se ve agravada por el envío de buques militares y nucleares a las costas del país.

En la misiva, el mandatario apela en términos amistosos a los buenos oficios de Guterres para que actúe, en nombre del organismo que dirige, en defensa de la Carta de Naciones Unidas, para instar al gobierno de Estados Unidos a frenar estas actuaciones hostiles.

“Solicito que Usted, en el marco de las competencias que le confiere la Carta de Naciones Unidas, asuma la defensa activa de sus valores y principios fundamentales, instando al Gobierno de los Estados Unidos de América a poner fin a estas acciones hostiles y a respetar plenamente la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de la República Bolivariana de Venezuela”, precisa el texto.

Señala que Venezuela viene siendo atacada de diferentes formas por los gobiernos estadounidenses, y enumera una larga lista de agresiones que incluye la aplicación de medidas coercitivas, campañas de descrédito, desconocimiento de sus autoridades, criminalización de instituciones y líderes y una “retórica incendiaria” permanente contra el país.

“Hoy, esta agresión ha escalado hacia un plano más peligroso: el despliegue militar en el Caribe de fuerzas navales y aéreas estadounidenses, incluyendo destructores y un crucero lanzamisiles”, puntualiza y destaca la presencia de un submarino nuclear, lo que implica la primera vez que ese tipo de armamento se introduce en la región.

En este conexto, Maduro denuncia la violación de la Carta de las Naciones Unidas en varios artículos referidos al respeto a la soberanía, a la igualdad de las naciones, a la prohibición de amenazas y el uso de la fuerza.

Al mismo tiempo, afirma, se viola el Tratado de Tlatelolco que establece la desnuclearización de América Latina y el Caribe, algo que obliga a Estados Unidos a respetar la proclamación de la región como zona de paz.

“La humanidad y esta organización (ONU) no pueden permitirse que, en pleno siglo XXI, resurjan políticas de fuerza que pongan en riesgo la paz y la seguridad internacionales», subraya.