–Tras la asonada en la cual 45 militares fueron secuestrados en el municipio de El Tambo, Cauca, el presidente Gustavo Petro notificó su decisión de volver a la fumigación aérea de los cultivos ilícitos, práctica suspendida desde 2015, esto debido a que los grupos armados ilegales, en particular las disidencias de las Farc, han venido instrumentalizando a las comunidades campesinas para que se opongan a la destrucción de cultivos y de laboratorios por parte de la fuerza pública.
«Allí donde la ciudadanía ataque al Ejército habrá fumigación aérea», advirtió el jefe del Estado. Además, el primer mandatario hizo una solicitud expresa a la Corte Constitucional para que reconsidere su sentencia con la cual frenó la aspersión aérea para exterminar las siembras de hoja de coca.
«Dada la táctica mafiosa de oponer personal civil al ejercito, la corte constitucional debe reconsiderar su sentencia», precisó el primer mandatario..
Las precisiones las hizo el presidente Gustavo Petro en su cuenta en X, al anunciar la liberación de los militares que fueron secuestrados por más de 600 campesinos en la vereda Los Tigres, corregimiento de Honduras, en el municipio de El Tambo, departamento del Cauca.
Además el jefe jefe del Estado envió este mensaje: «La población en regiones de cultivos de hoja de coca y oro ilícito, debe dejar de obedecer órdenes de las mafias. El estado de Colombia es un estado soberano y popular».
Previamente, tras producirse el secuestro de los 45 soldados, el presidente señaló: «Cada vez que los narcos armados utilicen más a la población civil como escudos para sus negocios, cada vez más demuestran que se están debilitando».
Igualmente advirtió: «Bombas y acosamiento civil contra militares, no serán respondidos matando civiles, sino liberando los pueblos de las mafias. Liberar el territorio nacional de las mafias es la orden del Presidente» y puntualizó: «El campesinado del Micay sabe que es hora de empezar la sustitución de cultivos de manera pacífica».
Adicionalmente subrayó que los soldados secuestrados podían sr sus hijos. «Los hijos de Colombia deben abrazarse y sobrevivir a sus padres», complementó.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, también se pronunció sobre la eventualidad de retomar la fumigación para exterminar los cultivos ilícitos. “Los tiempos han cambiado, hay mejor tecnología para evitar los daños ambientales, hay mejores capacidades para focalizar el esfuerzo y hay posibilidades de emplear drones masivos para esta fumigación”, precisó.
Y agregó que “ya se mirarán los protocolos y qué hay que hacer para que se revise esa sentencia» de la Corte Constitucional.
No obstante destacó avances en el combate de los cultivos ilícitos. Dijo que 5.200 hectáreas ya han sido erradicadas por la Policía Nacional, y alrededor de unas 6.000 hectáreas «ya se están sustituyendo”. Reportó que el pasado viernes se inició en el departamento del Putumayo la sustitución de 1.500 hectáreas, «para eliminar de raíz el cáncer del narcotráfico”.
Igualmente advirtió: «El mensaje aquí es claro. La paz, al igual que el amor, no se mendiga. Vamos a acabar con el narcotráfico, y estamos totalmente comprometidos en buscar la paz, neutralizando y desmantelando a todos los actores criminales”.
El narcotráfico no es un negocio: es muerte. Cada peso que deja la droga significa una familia rota y un futuro destruido. Quienes se lucran de este crimen deben saber que llevan las manos manchadas de sangre.
Con decisión y firmeza seguimos combatiendo este flagelo que amenaza… pic.twitter.com/9R9ROW6nJp
— Mindefensa (@mindefensa) September 8, 2025
Igualmente, el ministro del Interior, Armando Benedetti respaldo la decisión del presidente Gustavo Petro. «Lo que sucede es que esas organizaciones hacen, a punta de sangre y fuego, que se movilicen entre 2.000, 3.000 y, a veces, muchas más personas civiles que cercan a la Fuerza Pública, ya sea a la Policía o al Ejército. ¿Qué quieren, que disparen contra la población civil? Eso sería un genocidio, una cosa bárbara. Entonces, como esa gente es movida por esas estructuras criminales, yo creería que la solución, como lo planteó el presidente, está en volver a la aspersión con glifosato y de manera forzada”.


