Nacional Narcotráfico

En respuesta a los paros armados y las asonadas el Gobierno reactiva la fumigación de cultivos ilícitos; se hará con drones y estrictos controles ambientales

–El Gobierno Nacional determinó reactivar la fumigación con drones a baja altura para la erradicación de los cultivos ilícitos, de manera focalizada, regulada y supervisada sin poner en riesgo la vida, la salud de las comunidades ni el medio ambiente, y cumpliendo estrictamente la ley, según lo anunció el ministro encargado de Justicia Andrés Idárraga.

El funcionario estableció que esta medida no corresponde a aspersión aérea, ni es masiva o discrecional. Se trata de una operación terrestre, a baja altura, con control visual directo, mínima deriva y tecnología especializada, que se aplicará únicamente en zonas donde otras modalidades no son viables.

Explicó que la erradicación se realizará con drones EATBAND, operados aproximadamente a 1,5 metros sobre los cultivos, lo que reduce de manera significativa la dispersión del herbicida frente a la aspersión aérea tradicional. El procedimiento se enmarca en criterios técnicos claros y verificables, y cuenta con controles operativos permanentes, insistió.

Destacó que esta decisión cuenta con el aval del Comité Técnico Interinstitucional del PECAT, cumple las exigencias del Plan de Manejo Ambiental y está bajo la supervisión de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). Su adopción responde a evidencia científica, estudios técnicos y autorizaciones ambientales, no a consideraciones ideológicas.

El ministro encargado de Justicia explicó que está modalidad de aspersión se realizará principalmente en los lugares en donde los grupos al margen de la ley intimidan y obligan a los campesinos a sembrar hoja de coca. «Con esta herramienta, se logrará brindarle mayores condiciones de seguridad a los miembros de la fuerza pública», subrayó.

Añadió que se incorporan estrictos controles ambientales y de salud, incluyendo protección de fuentes hídricas, suelos y biodiversidad, franjas de seguridad, monitoreo de agua y suelo, uso exclusivo del herbicida autorizado y acompañamiento de autoridades técnicas y sanitarias durante toda la operación.

«Lo que se va a visibilizar en el proceso son los drones a una altura máxima de 1.5 metros sobre la planta, pudiendo en 30 minutos, cubrir hasta una hectárea de hoja de coca, permitiendo que el químico llegue al lugar donde se necesita la aspersión, protegiendo la vida de los policías, de quienes habitan al rededor y el agua», recalcó Idárraga.

Igualmente hizo énfasis en que esta herramienta es focalizada y complementaria, es decir que no reemplaza la erradicación manual ni la sustitución voluntaria, sino que las fortalece dentro de una política integral contra el narcotráfico. Con esta decisión, el Estado actúa con evidencia, control y responsabilidad, reafirmando su compromiso con la legalidad, la protección de la vida y la defensa del ambiente, concluyó.