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Relaciones con EE.UU y la situación de Venezuela centraron la discusión de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores; expresidente Santos pidió a Petro mesura y diplomacia

–En la sesión de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, realizada este martes, el Gobierno Nacional reiteró la línea que ha venido sosteniendo en materia de política exterior: la defensa irrestricta del derecho internacional, el respeto a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y la condena a cualquier acción que implique el uso de la fuerza o la invasión militar de un Estado soberano, según un comunicado de la Casa de Nariño.

En la reunión, el presidente Gustavo Petro Urrego expuso la importancia de mantener una agenda activa de diálogo, cooperación y construcción de consensos, en particular con los Estados Unidos, basada en el respeto mutuo y en objetivos compartidos para la región.

La Comisión reafirmó que la posición del país frente a los acontecimientos internacionales se rige por los principios históricos de la diplomacia colombiana: legalidad internacional, solución pacífica de las controversias y respeto a la soberanía de los pueblos.

Durante la sesión también se abordó la necesidad de avanzar hacia una nueva cooperación hemisférica para enfrentar, de manera estructural, la lucha contra las drogas, el crimen organizado y las economías ilegales, dejando atrás enfoques exclusivamente represivos y priorizando políticas integrales, desarrollo, salud pública y corresponsabilidad internacional.

La Comisión también respaldó la visión de América Latina y el Caribe como territorio de paz, vida y cooperación, subrayando que la estabilidad regional solo puede construirse mediante la integración, el fortalecimiento de los mecanismos multilaterales y el respeto al derecho internacional.

El presidente Gustavo Petro advirtió que a la sesión de la comisión asesora asistieron todos los expresidentes liberales y se excusaron los exmandatarios conservadores y uribistas.

Igualmene destacó que se produjeron «muchas coincidencias», sin profundizar en ello.

Por su parte el expresidente Esidente Ernesto Samper Pizano reveló en su cuenta en X que en la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores celebró el acercamiento de los gobiernos de Colombia y Estados Unidos y propuso una hoja de ruta para la normalización de Venezuela: levantar sanciones, desbloquear la economía, liberar detenidos judiciales por razones políticas y abrir un diálogo nacional.

Dijo que en su intervención el expresidente Samper planteó que Colombia podría ayudar en labores de mediación frente a la coyuntura crítica que atraviesan hoy las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos. Para estos acercamientos, el expresidente Samper propuso una Hoja de Ruta para la normalización de Venezuela, que según él «empieza con el respaldo al gobierno que hoy encabeza la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez y la solicitud al gobierno de Estados Unidos de respeto a sus decisiones, las de su equipo de gobierno y a las órdenes que impartan las Fuerzas Armadas para garantizar el orden y la estabilidad del país vecino».

El expresidente señaló que la continuidad del proceso de estabilización económica adelantado por la vicepresidenta Rodríguez —antes de asumir funciones presidenciales— requiere el levantamiento inmediato de las múltiples restricciones y sanciones unilaterales impuestas a Venezuela. El desbloqueo económico debe comenzar por eliminar el embargo petrolero que hoy impide la venta internacional de las reservas de crudo en condiciones de libre comercio.

Insistió también en la liberación de todos los detenidos judiciales por razones políticas, pidiendo que se agilicen los trámites de liberación y que se acerque el sistema judicial venezolano a un esquema de justicia transicional restaurativa como el que está dando buenos resultados en Colombia.

Planteó que, tras la estabilización económica y política, el gobierno de Venezuela debería abrir una etapa de transición mediante la convocatoria a un diálogo nacional entre actores políticos, organizaciones gremiales y sociales y, en general, la sociedad civil, reiterando que «los desafíos y problemas de Venezuela deben ser resueltos únicamente por los venezolanos».

Finalmente, respecto a las relaciones bilaterales, Samper resaltó la importancia de preservar las bases históricas de la relación entre Colombia y Estados Unidos, especialmente la cooperación en la lucha contra el narcotráfico, para los migrantes pidió tratamientos de especial protección a sus derechos. En ese sentido, hizo un llamado a que el diálogo entre los gobiernos se mantenga sobre principios de respeto mutuo, y reafirmó que «ningún país debe interferir en la soberanía del otro ni en sus decisiones internas».

El expresidente Juan Manuel Santos, por su parte, no se pronunció al final del encuentro. Previamente señaló en un video que publicó en su cuenta en X, que a pesar de sus diferencias con este gobierno, asistiría a la reunión de la Comisión Asesora, advirtiendo que «el interés nacional debe estar por encima de las diferencias políticas».

En su declaración, Santos expuso los temas que plantearía en el encuentro, y una petición expresa a Petro: «Mesura y diplomacia» frente a Estados Unidos, en tácita referencia a la anunciada reunión con el presidente DonalD Trump en la Casa Blanca.

A propósito de Venezuela, el presidente Gustavo Petro, escribió una nota en su cuenta en X en la que anunció que «vienen» todas las liberaciones de colombianos presos en la vecina república «y llegamos a una amnistía general en Venezuela y en Nicaragua».

«Es un paso para profundizar la democracia latinoamericana y su unión», subrayó luego de reseñar que logró anteriormente la liberación de 18 colombianos de las cárceles de Venezuela y que pidió «amnistía general para los presos políticos en Venezuela y Nicaragua, a Maduro y Ortega, hace años, y en todos los países donde hubieran presos políticos de latinoamérica.

Subrayó que «la existencia de presos políticos muestra es un autoritarismo de gobernantes que han perdido el apoyo popular pero quieren perpetuarse en el poder, reelecciones perpetúas» y añadió:

«He afirmado que la perpetuación en el poder solo es reflejo de la codicia y una adicción a la codicia, es una adicción al poder. Lo que se reeligen son proyectos políticos colectivos sin son necesarios en un momento de la historia de un pueblo, siempre nacerán otros movimientos que interpreten mejor las necesidades de cada momento de la historia».

También indicó: «Si hiciste lo necesario en el momento justo, no te lo agradecerá la prensa, buscará silenciarte, pero la historia sí lo agradecerá, haciendo inolvidable el momento en que actuaste acorde a las necesidades del pueblo».

Igualmente recordó que ha afirmado también que la codicia es contradicción antagónica de la vida. La codicia en el poder puede llevar al genocidio y represiones del pueblo.

«Por eso no busque mi reelección», continuó. «Y duraron los medios de comunicación de la oligarquía tres años, día a día, diciendo que iba a cambiar un artículo para abrir la reelección. Mentiras y más mentiras. Solo volveré al poder si el pueblo quiere».

El jefe del Estado puntualizó que la democracia se hace con apoyo y decisión en manos del pueblo.

Y concluyó señalando que «el excandidato presidencial venezolano Enrique Márquez, al que apoyé en su liberación, es un ejemplo de la necesidad de la conversación de todas las fuerzas sociales y políticas de Venezuela para lograr un gobierno compartido con fuerte apoyo popular, base única de la soberanía. Sin pueblo unido no hay soberanía».