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Volcán Puracé: Disminuye riesgo de erupción y vuelve a alerta Amarilla

–El Servicio Geológico Colombiano (SGC), informó este jueves que el estado de alerta del volcán Puracé – cadena volcánica Los Coconucos -, ubicado a escasos 27 kilómetros de Popayán, cambia de estado de alerta Naranja a Amarilla, luego que durante las últimas dos semanas la actividad interna presentara una disminución paulatina en varios de los parámetros monitoreados desde el 29 de noviembre de 2015 cuando se elevó el nivel de alerta a Naranja.

Según el reporte del SGC, la decisión se toma luego de la observación, el análisis y la evaluación integral de los parámetros monitoreados por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán (OVSPO) del SGC, los cuales evidencian una tendencia hacia la estabilidad del sistema volcánico durante las últimas dos semanas.

“El comportamiento del volcán Puracé se evalúa a partir de múltiples variables, ya que ningún parámetro, por sí solo, permite interpretar su estado. En ese sentido, los procesos de desgasificación, la sismicidad, las emisiones de ceniza y los demás parámetros monitoreados no evidencian una evolución significativa del sistema volcánico en los últimos días. Estos indicadores reflejan una disminución general de la actividad volcánica, lo que permite retornar el volcán Puracé al estado de alerta Amarilla”, afirmó Jaime Raigosa, coordinador del OVSPO.

En particular, desde el 6 de enero de 2026 el SGC ha registrado una disminución progresiva en la frecuencia y la energía de las emisiones de ceniza, así como una reducción en la energía sísmica asociada al movimiento de fluidos al interior del edificio volcánico. Este tipo de sismicidad, que había mostrado un incremento a partir del 27 de diciembre de 2025, presenta en los días recientes un comportamiento decreciente.

De manera complementaria, la anomalía térmica detectada en el cráter durante el mes de diciembre ha disminuido su intensidad y, desde el 12 de enero, no se han registrado nuevas detecciones. Este fenómeno está asociado a la salida de gases calientes desde el interior del volcán. Asimismo, los niveles de emisión de dióxido de azufre (SO?) no presentan incrementos significativos y la deformación del volcán se mantiene en valores similares a los observados antes del cambio a alerta Naranja, sin evidenciar nuevas variaciones.

No obstante, precisa que ahora la actividad de este volcán es mayor a la registrada antes del cambio de estado a alerta Naranja, por lo que se mantienen las recomendaciones y restricciones de acceso a la zona del cráter y es fundamental que la ciudadanía se mantenga informada al respecto a través de los canales oficiales del SGC.

Así describió el Servicio Geológico los parámetros técnicos considerados:

– Desde el pasado 6 de enero se observa una disminución notoria en la frecuencia y energía de las emisiones de ceniza.
– La energía sísmica asociada con movimientos de fluidos al interior del volcán, que se incrementó desde el 27 de diciembre de 2025, ha disminuido durante los últimos días.
– La anomalía térmica que se registró el pasado mes de diciembre en el cráter del volcán ha disminuido y desde el 12 de enero no se han detectado anomalías. Este cambio en la temperatura estaba asociado al transporte de calor por los gases que fluían desde el interior del volcán hacia la atmósfera.
– Los valores de emisión de dióxido de azufre (SO?) no han tenido incrementos significativos ni variaciones abruptas que indiquen un aumento en el aporte de este gas magmático.
– La deformación de la superficie volcánica mantiene tasas similares a las registradas previo al cambio de alerta a Naranja, sin que se observen variaciones adicionales en el proceso deformativo.

No obstante, aclara que, aunque los parámetros monitoreados del volcán Puracé – cadena volcánica Los Coconucos tienden a la estabilidad, en cualquier momento este podría desestabilizarse rápidamente, lo que conllevaría a retornar a un estado de alerta Naranja o, incluso, cambiar a Roja. Por lo tanto, es necesario que la comunidad en general esté atenta a la evolución de la actividad volcánica y no se acerque a la zona del cráter, porque puede ser afectada por la emisión repentina de gases o cenizas.

En el estado de alerta Amarilla, el volcán puede presentar sismicidad de fractura y de movimiento de fluidos con niveles moderados y episodios de incrementos ocasionales, deformación de leve a moderada, niveles moderados de desgasificación (SO2 y CO2) y cambios en los parámetros fisicoquímicos de fuentes termales y fumarolas, además del aumento en la altura y densidad de la columna de vapor de agua y gases, registro de ruidos y señales de infrasonido y anomalías térmicas de baja energía.

También se pueden presentar emisiones de ceniza (erupciones menores) cuyo alcance es restringido y su dispersión depende de la dirección del viento. Además, se pueden presentar incandescencias, sismos sentidos, olores, precipitación de azufre y lodos hidrotermales en inmediaciones al cráter, en fuentes termales y fumarolas, desgasificación en zonas diferentes al cráter, formación de grietas y ocurrencia de lahares (flujos o avalanchas) de magnitudes menores.

Desde el SGC recomendamos seguir atentamente su evolución a través de los boletines extraordinarios y demás información publicada por nuestros canales oficiales, así como las instrucciones de las autoridades locales, departamentales y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

El estado de alerta por actividad volcánica cambia a Amarilla : Volcán con cambios importantes en los parámetros monitoreados.

¿Por qué se elevó la alerta a Naranja?

El 29 de noviembre de 2025, el SGC modificó el estado de alerta del volcán Puracé de Amarilla a Naranja como resultado de cambios significativos en su comportamiento. Durante esa jornada se registraron al menos 22 emisiones de ceniza en un solo día, un hecho inusual para este volcán y de alto impacto para las comunidades ubicadas en su zona de influencia.

En los días previos también se presentaron eventos asociados principalmente a la emisión de gases volcánicos y ceniza a la atmósfera a través del cráter, lo que generó varias columnas eruptivas que alcanzaron alturas de hasta 1.700 metros sobre la cima del volcán. De manera simultánea, se evidenció un incremento de la sismicidad superficial localizada bajo el cráter del Puracé, lo que indicó una mayor inestabilidad en la dinámica interna del sistema volcánico y un aumento en la probabilidad de ocurrencia de eventos eruptivos. Estos factores, analizados de forma conjunta, llevaron al cambio del estado de alerta.

Durante las siete semanas posteriores, en las que se mantuvo la alerta Naranja, el OVSPO evidenció la persistencia de emisiones de gases y ceniza, así como fenómenos de luminiscencia, cambios en la superficie e incrementos en la sismicidad asociados a la dinámica de fluidos en el volcán Puracé. De manera complementaria, en los volcanes Curiquinga y Piocollo, ubicados a 0,6 y 1,2 kilómetros al sureste del Puracé, respectivamente, se registró una desgasificación continua a través de grietas formadas tras las emisiones de ceniza de 2022 y 2025. Estos procesos confirmaron la necesidad de mantener un monitoreo riguroso de la actividad en toda la cadena volcánica.

Con el fin de fortalecer este diagnóstico y mejorar la capacidad de monitoreo, el SGC instaló nuevos cenizómetros y cámaras de monitoreo en puntos estratégicos, y en articulación con gobernaciones, alcaldías y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), intensificó las acciones de apropiación social del conocimiento en las comunidades del área de influencia, de acuerdo con el mapa de amenaza volcánica elaborado por el SGC en 2014.

¿Qué viene ahora?

Casi dos meses después de permanecer en estado de alerta Naranja, el volcán Puracé retorna a alerta Amarilla. Sin embargo, es fundamental recordar que, al tratarse de un volcán activo, su actividad puede incrementarse nuevamente en cualquier momento, lo que podría conllevar a un nuevo cambio de estado de alerta a Naranja o incluso a Roja.

“El sistema volcánico hoy se encuentra en un nivel de actividad que representa una nueva fase de relativa estabilidad, distinta a la observada uno o dos años atrás. Aunque varios parámetros muestran tendencias de cambio, estas son lentas. Si se llegaran a registrar variaciones rápidas o significativas, el SGC modificaría nuevamente el estado de alerta”, explicó el vulcanólogo del OVSPO, Cristian Santacoloma.

En este contexto, el SGC hace un llamado a las comunidades ubicadas en el área de influencia volcánica a no acercarse a los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, debido a que el Puracé continúa presentando desgasificación, emisiones esporádicas de ceniza y registro de sismicidad superficial, principalmente asociada con movimientos de fluidos, y por su parte, el Piocollo y el Curiquinga muestran un proceso continuo de salida de gases.

Reiteramos que en el estado de alerta Amarilla aún es posible la ocurrencia de fenómenos que pueden generar daños graves o incluso mortales, como emisiones esporádicas de ceniza (erupciones menores). También se puede presentar sismicidad de fractura y de fluidos con niveles moderados, pequeñas explosiones en el cráter, precipitación de azufre elemental, lodos hidrotermales en inmediaciones del cráter y en fuentes termales y fumarolas, desgasificación en zonas distintas al cráter, formación de grietas y ocurrencia de lahares de menor magnitud, entre otros.

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