Nueva arremetida de Petro contra los ricos por críticas a carga impositiva de Emergencia Económica
–«Siempre los grandes capitales han pensado que pagar impuestos es un asalto. Asalto es impedir que el trabajador no le alcance el sueldo para pagar la canasta mínima familiar para vivir», afirmó el presidente Gustavo Petro en nueva reacción a los cuestionamientos hechos contra los impuestos ajustados al amparo de la Emergencia Económica.
«Un verdadero atentado contra la vida de las y los colombianos fraguan quienes, en lugares cerrados, tratan de acabar con el salario vital. Grandes ricos que no pagan impuestos y por eso quieren derogar el decreto tributario, mientras quieren ganar es a punta de arruinar la vida familiar de la gente que trabaja, puntualizó el mandatario en su cuenta en X.
También se refirió a la famosa frase «Los ricos también lloran» en referencia a una información sobre la alerta que prendió la industria energética en Colombia por «un riesgoso decreto del presidente Gustavo Petro que pone en jaque el futuro del sector, a tal punto que lo calificaron como una expropiación».
«No los ricos no quieren ni un plato de sopa caliente en la mesa del pobre», indicó. «Aquí dicen que es confiscatorio una tasa de un 2.5% de las utilidades de una generadora eléctrica, cuando las utilidades son verdaderas rentas de especulación extraídas de los bolsillos de todas las familias colombianas».
Además señaló que las generadoras confiscan los ingresos de la gente cuando, siendo hídricas, de costo muy barato cobran tarifas como si fueran de gas importado, 10 veces más caros. Eso sí es explotar a las familias de Colombia», subrayó.
De otro lado, respondiendo al exministro José Antonio Ocampo, sobre el tema del déficit presupuestal del país, el jefe del Estado señaló que se ha originado por “la estúpida idea de pagar subsidios a la gasolina con el presupuesto nacional».
“El ministro de Hacienda que nombré en el 2022 hizo todo lo contrario al programa de gobierno, que es mandato popular y se cumple», sostuvo el primer mandatario.
Y recalcó que «subsidiar la muerte hoy nos cuesta el déficit presupuestal de Colombia, 70 billones de pesos girados en tres años a los vendedores de gasolina del mundo».
«Señor economista Ocampo, como usted bien sabe, si leyó a Piero Saffra, neoricardiano le llamaban, la inflación es una lucha de clases en la distribución del producto», señaló el mandatario y puntualizó:
«Las facultades de economía de Colombia deben recordar que jamás han sido controvertidas científicamente, las tesis sobre la riqueza basada únicamente en el valor trabajo. Jueces y economistas de Colombia, estudiantes, la riqueza la genera el trabajo, esa es la fuente del valor y la riqueza, la ponencia del magistrado (Carlos) Camargo a quien no apoyé para ser magistrado de la corte constitucional, en los decretos tributarios de emergencia del gobierno, no está basada en la ciencia de la economía política, ni en la teoría comprobada fehacientemente, con más de un millón de muertos de la humanidad, en el virus covid-19, cuya mayor lección a los economistas del mundo, es que la riqueza nace del trabajo y de la naturaleza».
«Economistas, hay que hacer ciencia y no ideologías baratas de negociantes», concluyó.
Por otra parte, el presidente Gustavo Petro, se pronunció sobre un comentario que detalló el doble problema que creó el alza del salario mínimo en las pensiones y los seguros y que golpea el ahorro pensional.
«El ahorro pensional de los trabajadores de Colombia es simplemente un negocio privado de los dos bancos más grandes de Colombia y no existe el derecho a la pensión», precisó.
Subrayó que «el sistema pensional no se debe atar a la tasa de interés, sino a la productividad de Colombia. A la fuente de la riqueza que no es la renta, sino la producción real, ligados a la riqueza de la sociedad colombiana que es su trabajo presente y vivo y su sueño y subsuelo».
Agregó que «los fondos de administración privada pensionales simplemente son un negocio financiero y no un derecho, y por ello van a quebrar porque los flujos de ingreso de cotizaciones son menores a los gastos en devolución de ahorros, de trabajadores en edad de pensiones que no van a recibir pensión sino la devolución de sus ahorros forzosamente entregados a dos bancos privados, con dudosas tasas de rentabilidad porque el gremio presenta utilidades brutas financieras pero no lás netas , deducidas las comisiones».
Puntualizó que «si los fondos privados de pensiones en vez de sacar la plata del país en negocios particulares con dinero ajeno, más bien hubieran comprado el oro que se roban las mafias en Colombia, ya tendríamos pensiones, y no devoluciones».
«Pensiones basadas en la realidad y no en el fetiche fantasmagórico de los papeles sin respaldo del capital financiero», complementó.
Y concluyó: «La tierra nos da oro, y es riqueza. Y la otra fuente de valor es el trabajo real de los colombianos presentes. Lo demás es especulación y lentejuelas. Las pensiones en Colombia deben ser garantizadas con el oro de Colombia».


