Así afecta la guerra en Oriente Medio los precios de combustibles en Latinoamérica
–El conflicto bélico iniciado a finales de febrero, tras el ataque de Washington e Israel contra Irán y la respuesta de la nación persa, está teniendo un impacto directo en el precio del petróleo. Este lunes, el barril de crudo mostró una volatilidad histórica, superando la barrera de los 100 dólares e incluso rozando los 120 dólares en las primeras horas de la jornada.
El principal motor del alza es el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz, una arteria marítima clave por la que circula una quinta parte del suministro energético mundial.
Para Latinoamérica, el impacto de este aumento del valor del petróleo, especialmente en cómo repercute en los precios de los combustibles, no es uniforme, puesto que la región enfrenta dos realidades, teniendo países importadores netos y los productores-exportadores.
Chile, por ejemplo, que es un importador neto de petróleo, el aumento de su precio se traduce en combustibles más caros. Desde el pasado 5 de marzo, las bencinas se incrementaron cerca de 20 pesos (0,022 dólares) por litro en promedio y podrían producirse nuevas subas, si el crudo se mantiene en alza, recoge el medio Ex-Ante. De momento, el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) ha evitado alzas drásticas de un solo golpe.
De igual forma, los países de Centroamérica, también importadores netos de petróleo, tienen un resultado similar. En Honduras, la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (AHDIPPE) advirtió más alzas en combustibles justamente por la tensión en Medio Oriente; aunque también señaló posibles subas en la energía eléctrica y los productos de la canasta básica en las próximas semanas.
Entretanto, en Guatemala, en la semana del 1 al 7 de marzo, ya se registró un alza de los combustibles. La gasolina regular, por ejemplo, pasó de 28,57 quetzales (3,72 dólares) por galón a 31,59 (4,11 dólares), un incremento del 10,6 %; mientras, el diésel subió 11 %, recoge Prensa Libre.
En Panamá, la semana pasada las autoridades anunciaron un aumento en el precio de los combustibles, ligeramente mayor al hecho en febrero. «En el cálculo de precios correspondiente a este período, el impacto del reciente conflicto en Medio Oriente aún es limitado, señalaron.
El caso de México es diferente. Pese a ser un productor importante de petróleo, importa la mayor parte de la gasolina que consume, recoge Bloomberg. Sin embargo, ya la presidenta, Claudia Sheinbaum, ha asegurado que el costo del combustible no aumentará en el país.
«Si aumenta el precio de la gasolina, la producción de gasolina o la importación, hay un mecanismo a través de la disminución del IEPS (Impuesto Especial de Producción y Servicios) para que no aumente la gasolina en nuestro país», declaró este lunes, en su conferencia de prensa diaria, la mandataria, refiriéndose al gravamen que se aplica a combustibles y que las autoridades han utilizado en años recientes como mecanismo de estabilización, reduciéndolo o subsidiándolo cuando los valores internacionales se disparan; el mecanismo fue instaurado por el exmandatario Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).
En el análisis titulado ‘Latin America: Limited spillovers from the Middle East conflict for now’ (América Latina: Por ahora, las repercusiones del conflicto en Oriente Medio son limitadas), expertos de Oxford Economics, citados por El Economista, señalan que Colombia, al igual que México, es probable que subsidie completamente el impacto del aumento en los precios del combustible.
En Brasil, ocurre que, a pesar de ser un exportador neto, su política de precios está más vinculada a los precios internacionales. No obstante, el impacto de la guerra en los precios que paga el consumidor brasileño por combustibles derivados del petróleo, como la gasolina y el diésel, puede tardar en llegar, según señala el presidente del Instituto Brasileño de Petróleo, Gas y Biocombustibles (IBP), Roberto Ardenghy, citado por la Agência Brasil.
«Es un proceso largo, que puede tardar hasta seis meses. No habrá cambios en el nivel de precios a corto plazo, ni siquiera para el consumidor brasileño», dijo Ardenghy.
En Argentina, el presidente de YPF, Horacio Marín, publicó un mensaje en X este lunes para tratar de tranquilizar a la población: «Entiendo la incertidumbre que genera la volatilidad del precio internacional del petróleo, por eso creo importante reafirmar nuestra posición. YPF no va generar cimbronazos en los precios de los combustibles, somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores».
Explicó que trabajan con una «estrategia de micropricing» —sistema dinámico que ajusta el valor de los combustibles en tiempo real según la demanda, la hora, la ubicación y la competencia—, para ir analizando los precios día a día, semana a semana. «Y mediante el sistema de ‘moving average’ (media móvil) podremos atenuar picos de aumento y bajas dando mayor previsibilidad a los consumidores, teniendo un precio más estable», detalló. (Información RT).

