Foto: Secretaría del Hábitat
Gracias al programa Reduce tu Cuota de la Secretaría Distrital del Hábitat (SDHT), 4.000 mujeres hicieron realidad su sueño de tener casa propia en Bogotá.
“En Bogotá estamos demostrando que la vivienda también es una herramienta de equidad para las mujeres. Cuando una mujer accede a casa propia, gana estabilidad, autonomía y tranquilidad para su familia. Estos nuevos cupos de Reduce tu Cuota reflejan la decisión de esta administración de seguir abriendo oportunidades reales para que más mujeres cumplan el sueño de tener vivienda propia”, afirmó la secretaria distrital del Hábitat, Vanessa Velasco Bernal.
Este programa, que hace parte del plan de vivienda Mi Casa en Bogotá, apoya durante 48 meses el pago mensual del crédito hipotecario de los hogares beneficiarios y se ha consolidado como una herramienta concreta para facilitar el acceso a vivienda formal en la ciudad.
La apuesta tiene un impacto especial en las mujeres, para quienes históricamente ha sido más difícil acceder al crédito, consolidar ahorro y cerrar financieramente la compra de una vivienda. Por eso, la administración del alcalde Carlos Fernando Galán ha venido fortaleciendo una política pública que no solo facilita el acceso a vivienda, sino que también contribuye a cerrar brechas y ampliar oportunidades para miles de hogares liderados por mujeres.
En 2025, 16.795 mujeres accedieron a una solución habitacional en Bogotá a través de los programas de la Secretaría Distrital del Hábitat (SDHT). De ellas, 6.451 son madres cabeza de hogar, y más del 62 % logró acceder a su vivienda propia con apoyo de un subsidio. Además, 6 de cada 10 subsidios de vivienda en la ciudad se entregan actualmente a mujeres.
Más que una cifra, estas 4.000 nuevas oportunidades representan mujeres que avanzan hacia una vida con mayor seguridad, más autonomía y mejores condiciones para construir futuro. Significan también más hogares que ingresan a la formalidad, más mujeres visibles para el sistema financiero y más familias que pueden dejar atrás la incertidumbre del arriendo para empezar a construir patrimonio propio.

