Cuba desarrolla una nueva vacuna contra el cáncer y suma otro avance médico a su arsenal
–Una nueva vacuna denominada HEBERSaVax, para tratar diversos tumores malignos a través de la inmunoterapia activa y que aumenta la esperanza de vida de pacientes oncológicos, desarrolló Cuba, fortaleciendo su posición en el campo de la biotecnología oncológica.
La nueva vacuna se une al amplio arsenal que los científicos cubanos han estado desarrollando durante años, como por ejemplo las vacunas CIMAvax-EGF y Vaxira. Creadas por el Centro de Inmunología Molecular de La Habana, ambas han demostrado una mayor supervivencia en pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas en ensayos clínicos y ya se están utilizando no solo en la isla, sino también en varios países de América Latina y Europa.
La nueva HEBERSaVax es considerada una «vacuna terapéutica». Esta inmunoterapia activa, indican los expertos, no solo ayuda al cuerpo a crear anticuerpos específicos, sino que ataca directamente el suministro de nutrientes y oxígeno del tumor al cortar su flujo sanguíneo y frenar su avance dentro del cuerpo humano. Uno de sus mejores atributos es la seguridad, ya que ha demostrado tener efectos adversos escasos y tolerables en los pacientes.
Además, es de gran versatilidad, porque se puede combinar con terapias oncológicas convencionales sin aumentar la toxicidad del tratamiento global, explicó la doctora Yanelys Morera Díaz, líder del proyecto científico y miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba.
De momento, esta vacuna terapéutica se ha aplicado a pacientes en ensayos clínicos de Fase II, e incluso en estadios avanzados, que han demostrado una mejoría significativa en su calidad de vida y respuestas completas al tratamiento. Los científicos cubanos señalan que la medicina ha mostrado un amplio alcance porque tiene potencial para tratar diversos tumores sólidos, como el cáncer colorrectal, de ovario, renal y hepatocarcinoma, lo que la hace resaltar en el panorama científico como un producto único en su tipo en todo el mundo. Aunque el fármaco continúa en su correspondiente periodo de investigación, los resultados preliminares en seres humanos son muy alentadores.
Entre las vacunas cubanas contra el cáncer hay que mencionar también Vaxira, desarrollada contra el cáncer de pulmón. Conocida también como Racotumomab, fue elaborada por el Centro de Inmunología Molecular de Cuba (CIM) y tiene por objeto transformar el cáncer avanzado en una enfermedad crónica que pueda controlarse por periodos prolongados, como sucede con la diabetes o la hipertensión arterial.
Esta vacuna antiidiotípica terapéutica obtuvo el Premio a la Innovación Tecnológica-2025 de Cuba. Las investigaciones de su efectividad demostraron que los pacientes tratados con Vaxira «no solo mejoran su calidad de vida, sino que el 20 % de los mismos tienen una supervivencia inesperada». Estos resultados fueron obtenidos tras hacer un seguimiento a los más de 1.300 pacientes tratados desde el primer Registro Condicionado, otorgado en 2013, hasta 2023.
Otra vacuna terapéutica contra el cáncer de pulmón elaborada por el CIM es Cimavax-EGF. Este fármaco se utiliza principalmente como terapia de mantenimiento de transición para pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas avanzado. Cimavax-EGF estimula el sistema inmunitario del paciente para que produzca anticuerpos dirigidos específicamente contra el factor de crecimiento epidérmico. De esta manera la vacuna priva a las células tumorales del factor de crecimiento que necesitan para multiplicarse, lo que esencialmente mata al cáncer.
Cimavax-EGF llamó la atención del centro de investigación del cáncer Roswell Park de Buffalo, en EE.UU. El CIM y el centro Roswell Park crearon la empresa biotecnológica Innovative Immunotherapy Alliance con el propósito de insertar el fármaco en la sociedad estadounidense. Gracias a esta alianza, Cuba ha logrado acceso a equipamiento y reactivos muy difíciles de conseguir por las limitaciones del bloqueo, mientras que EE.UU. puede acceder a un medicamento.
Los científicos cubanos también han desarrollado fármacos contra infecciones como la meningocócica (la vacuna VA?MENGOC?BC) y contra la hepatitis B (Heberbiovac HB), además de una línea de vacunas contra la covid?19: Abdala, Soberana y Mambisa.
VA?MENGOC?BC fue elaborada en 1989 y se convirtió en la primera vacuna del mundo contra la enfermedad meningocócica del serogrupo B.
Este fármaco mostró una eficacia de hasta el 98 % en niños menores de cuatro años y de hasta el 100 % en niños mayores de cuatro años. Es, además, la vacuna contra la enfermedad meningocócica del serogrupo B más utilizada en el mundo. Se han administrado más de 60 millones de dosis solo en América Latina.
Heberbiovac HB es una vacuna recombinante contra el virus de la hepatitis B y sus consecuencias, como hepatitis aguda o crónica, cirrosis y cáncer de hígado.
Cuba fue uno de los líderes en el desarrollo de vacunas contra la covid-19, aportando tres fármacos. Uno de ellos es la vacuna Abdala, que mostró una efectividad del 92 % frente a la enfermedad sintomática, del 100 % en la prevención de la enfermedad sistémica severa y de la muerte, y del 90 % en pacientes graves, según datos del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba.
La vacuna Soberana, desarrollada por Biocubafarma, fue la primera vacuna conjugada contra el virus SARS-CoV 2. Se aprobó para ser administrada a personas de dos años o más.
Los ensayos clínicos en condiciones reales mostraron que un régimen de dos dosis de Soberana 02 seguido de una dosis de refuerzo de Soberana Plus proporciona una alta eficacia en la prevención de la enfermedad sintomática, las complicaciones graves y la muerte.
Por su parte, la vacuna Mambisa se administra por vía nasal fue desarrollada por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba. (Información RT).

