JEP: Cuarenta exintegrantes de la fuerza pública presentaron acciones restaurativas para víctimas de «falsos positivos» en la Costa Caribe
–En audiencia de seguimiento al régimen de condicionalidad de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, realizada en Valledupar, cuarenta comparecientes de la fuerza pública presentaron una serie de acciones restaurativas construidas de manera conjunta con víctimas indirectas de asesinatos presentados falsamente como bajas en combate («falsos positivos») durante el conflicto armado en la Costa Caribe Colombiana.
Las acciones, que buscan contribuir a la dignificación del buen nombre de las víctimas y de sus familias, se construyeron al interior del acompañamiento a comparecientes de la fuerza pública desarrollado por la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), con apoyo técnico de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), así como de la Secretaría Ejecutiva de la JEP y el respaldo, ayuda y verificación permanente del despacho de conocimiento de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas de la JEP.
En este proceso intervinieron 40 comparecientes que hicieron parte del Grupo de Caballería Mecanizada n.° 2 “Coronel Juan José Rondón”, quienes participaron en operaciones militares en las que 11 víctimas fueron presentadas falsamente como bajas en combate en el sur de La Guajira entre 2004 y 2008. En un proceso de preparación, diálogo e implementación que se desarrolló a lo largo de 8 meses, 17 familiares de las víctimas directas se reunieron con los comparecientes para materializar estas medidas.
Las acciones restaurativas se presentaron el miércoles 17 de junio, durante una audiencia presidida por la magistrada Claudia Rocío Saldaña Montoya de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas, en la que se llevó a cabo la verificación del régimen de condicionalidad en sede de reparación simbólica que deben cumplir aquellos comparecientes no seleccionados como máximos responsables en la ruta procesal transicional de la Jurisdicción Especial para la Paz.
Esta ruta es el mecanismo judicial a través de la cual la Jurisdicción resuelve de forma definitiva la situación jurídica de los no máximos responsables quienes en cumplimiento del régimen de condicionalidad en primer lugar durante diez meses participaron en el proceso restaurativo adelantado por la SDSJ donde efectuaron aportes exhaustivos y detallados a la verdad, reconocieron responsabilidad, se comprometieron con la no repetición, para luego, poder realizar acciones que contribuyan a la reparación simbólica e inmaterial de las víctimas.
Durante ocho meses de trabajo se llevaron a cabo espacios de diálogo, ejercicios de escucha y escenarios de concertación entre víctimas y comparecientes, con el acompañamiento de profesionales psicosociales. A lo largo del proceso, tanto víctimas como comparecientes reflexionaron sobre los impactos individuales, familiares, comunitarios y territoriales ocasionados por estos crímenes, así como sobre las formas más significativas de contribuir a la reparación simbólica de quienes sufrieron sus consecuencias.
La magistrada Saldaña destacó que este escenario representa una expresión concreta de la justicia restaurativa que orienta las actuaciones de la JEP y que sitúa en el centro la dignidad de las víctimas, la verdad y la transformación de los tejidos rotos por la violencia. “Estamos en esta audiencia porque los comparecientes han hecho aportes a la verdad como primer requisito en la justicia restaurativa, la verdad como primera forma de reparación. La JEP ha impulsado una justicia reparadora a través del reconocimiento de la verdad”, afirmó.
Como resultado de este proceso fueron construidas conjuntamente tres cápsulas sonoras, un video restaurativo y un acto conmemorativo. Estas acciones recogen las historias de vida de las víctimas, los sueños y proyectos que fueron interrumpidos por la violencia, las afectaciones que estos hechos produjeron en sus familias y comunidades, así como las reflexiones surgidas del diálogo sostenido entre víctimas y comparecientes durante los últimos meses.
La magistrada Saldaña explicó que estos productos restaurativos constituyen una muestra del potencial transformador que tienen los procesos de encuentro cuando son construidos desde la participación de las víctimas y el reconocimiento de responsabilidades por parte de quienes causaron el daño. Recalcó que esto es producto de un “proceso dialógico de familias que se negaron a olvidar a sus familiares por más de 20 años”.
Durante la audiencia, familiares de las víctimas recibieron simbólicamente las acciones restaurativas y compartieron reflexiones sobre el significado que tiene para ellos la preservación de la memoria y la recuperación del buen nombre de sus seres queridos.
En el acto conmemorativo, la entrega de las acciones restaurativas procedió de un diálogo público, mediado por la magistratura, en el que tres comparecientes de la fuerza pública, representando a la totalidad de los agentes de fuerza pública comprometidos en los hechos, expusieron públicamente sus manifestaciones de reconocimiento y dieron cuenta de su intervención en el proceso restaurativo; mientras tres víctimas, así mismo en representación de los familiares participantes, recibieron las acciones concertadas y compartieron sus reflexiones sobre lo que ha implicado su participación en la ruta transicional. El acto conmemorativo incluyó así mismo una marcha restaurativa adelantada por las víctimas, los funcionarios y los comparecientes por las calles circundantes a la Plazoleta de la Gobernación del Cesar; una celebración litúrgica dirigida por la Diócesis de Valledupar y la sentida interpretación de una canción vallenata compuesta por el señor Eduard Castro, víctima directa, a cargo de músicos de la Filarmónica del Cesar. Todos estos aspectos fueron previamente concertados entre las víctimas y los comparecientes en el proceso dirigido por la ARN y supervisado por la SDSJ de la JEP.
Kelis Carolina Ariza Epiayú, esposa del señor Sergio Andrés Solano Uriana – víctima directa, señaló que las cápsulas sonoras constituyen una forma de reconocimiento y de dignificación construida a partir de la memoria de quienes fueron injustamente señalados: “Recibimos estas cápsulas como una expresión de reconocimiento, memoria y dignificación. Las recibo comprendiendo que detrás de cada una de las víctimas existieron profundas afectaciones individuales que transformaron para siempre la vida de sus familias y seres queridos”.
Por su parte, la directora general de la ARN, Alejandra Miller, destacó que estas medidas permiten avanzar en la reconstrucción de confianza, el esclarecimiento de la verdad y la construcción de garantías para la no repetición, al tiempo que contribuyen a romper los silencios que durante años rodearon estos hechos.
La magistrada Saldaña concluyó que las acciones restaurativas construidas en este proceso reflejan el papel fundamental que han desempeñado las víctimas en la orientación y construcción de las medidas presentadas. “Hemos visto cómo las víctimas han señalado el camino, informando y enriqueciendo este espacio y estas medidas restaurativas desde su sentir, desde el diálogo y desde su propia concertación”, subrayó.
Las acciones restaurativas presentadas durante esta audiencia fueron valoradas por la magistratura determinándose como cumplido el régimen de condicionalidad en sede de reparación simbólica, lo que unido a la posterior evaluación de los aportes a la verdad y la no repetición podrá permitir a estos antiguos militares ser destinatarios de beneficios judiciales transicionales como la renuncia a la persecución penal, habilitándolos para acceder a mejores opciones de vida, trabajo y estudio, al tiempo que contribuyen a la consolidación de paz que orientan la justicia restaurativa de la JEP.
A la fecha, la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas de la JEP ha resuelto la situación jurídica de 872 comparecientes involucrados en crímenes no amnistiables. Estos procesos reflejan el compromiso de la Jurisdicción con una justicia restaurativa que promueve los aportes a la verdad, el reconocimiento de responsabilidades, la reparación de las víctimas y las garantías de no repetición, contribuyendo así a la consolidación de una paz duradera y a la reconstrucción de la confianza entre quienes fueron afectados por el conflicto armado.

