Internacional

Brasil y México reaccionan a «arancelazo» de Trump

–El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se pronunció respecto a la imposición de nuevos aranceles unilaterales a su país por parte de Estados Unidos, anunciada este jueves. En una nota de prensa a través de redes sociales, el mandatario expresó el rechazo de su Gobierno a la medida, que establece un impuesto adicional de entre 10 % y 12,5 % a 60 naciones que, según Washington, no han combatido suficientemente el trabajo forzado.

El líder latinoamericano afirmó que la medida carece de un «fundamento jurídico» y acusó a la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR) de haber «manipulado» el tema para acusar «a 59 países y a la Unión Europea de prácticas desleales». Asimismo, informó que, «dada la naturaleza completamente arbitraria e injustificada de los aranceles», Brasil activará de inmediato los instrumentos previstos en la Ley de Reciprocidad y llevará el asunto a la Organización Mundial del Comercio.

Según se explica en la misiva, el Ministerio de Trabajo y Empleo brasileño proporcionó la documentación y las explicaciones necesarias que respaldan el compromiso del país en la lucha contra el trabajo forzoso, detallando las acciones de las autoridades para «restringir» las importaciones de bienes producidos a través de este tipo de práctica.

«Consideramos delitos no solo el sometimiento al trabajo forzoso, sino también las jornadas laborales extenuantes, las condiciones de trabajo degradantes y las restricciones a la libertad de movimiento», explica el documento.

Por otro lado, el comunicado destaca el reconocimiento que ha tenido Brasil por sus esfuerzos por parte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde es signataria de 66 convenios vigentes y ha ratificado los cuatro instrumentos del organismo relacionados con el trabajo forzoso. EE.UU. «solo ha ratificado 10 de estos convenios» y apenas «uno de estos instrumentos», enfatizó el Gobierno brasileño, subrayando el «enfoque multidimensional» de sus políticas nacionales en materia de inspección, prevención, apoyo a las víctimas y lucha contra el trabajo esclavo contemporáneo.

Por su parte, México, a través del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que su país no se verá impactado por el más reciente arancel anunciado por el Gobierno de EE.UU., pues la mayor parte de sus exportaciones está cubierta por lo estipulado en el T-MEC, y lo que no, ya estaba siendo gravado con la tarifa global de 10 % anunciada en febrero pasado por el presidente estadounidense, Donald Trump, luego de que la Corte Suprema de su país declarara ilegales la mayoría de los aranceles que impusiera en 2025.

«Para lo que tiene que ver con México, después de revisar […], lo que les puedo decir de fondo es lo siguiente: quedan excluidas todas las exportaciones de México –más de 80 %– que cumplen con el Tratado de Libre Comercio que tenemos, el T-MEC. Es decir, no hay cambio en eso», puntualizó el alto funcionario en un video publicado en su perfil de X.

En relación con la última tarifa anunciada para los productos mexicanos no amparados por el acuerdo comercial, del que también hace parte Canadá, el titular de Economía mexicano fue diáfano: se mantiene lo que estaba ya vigente, aunque haya mudado de ropajes y ahora Washington invoque la lucha contra el trabajo forzoso.

«Es lo mismo que teníamos, solamente que cambia de fundamento. Ese 10 % ya lo teníamos para lo que no cumple las disposiciones o reglas de origen del Tratado de Libre Comercio. En síntesis: no vemos un cambio en el arancel efectivo que México está pagando al día de hoy», aseveró. Reconoció asimismo que la medida se hizo pública este 23 de junio porque «mañana vence el plazo» legal del que disponía EE.UU. para aplicar el arancel de 10 %.

Refirió además que tanto él como la presidenta Claudia Sheinbaum fueron informados oficialmente del nuevo arancel por el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, en el contexto de una reunión que ambos sostuvieron con él a propósito de la revisión anual del T-MEC.

Esta semana, equipos de México y EE.UU. celebraron la tercera ronda de conversaciones para revisar el acuerdo comercial, la primera desde que la Casa Blanca optó por no renovarlo automáticamente hasta 2036. Acerca de ese asunto, Ebrard fue más vago y apenas aludió a un acercamiento de posiciones. Su despacho informó que la cuarta ronda tendrá lugar en una fecha todavía no precisada de la segunda quincena del venidero septiembre.

«Hemos venido avanzando, tratando de aproximar las posiciones, de lo que EE.UU. está buscando con lo que México está buscando, a partir de lo que nos es común, que es la integración económica que tenemos», dijo al respecto. (Información RT).

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