Es un hecho: Senado da luz verde y la posesión de Abelardo de la Espriella será en Cali
Este miércoles, el Senado de la República aprobó definitivamente el traslado del Congreso a Cali para la ceremonia de posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, un evento que se llevará a cabo la próxima semana. La decisión se tomó luego de que el próximo mandatario solicitara cambiar la sede argumentando dificultades climáticas y logísticas en su plan anterior, cerrando así la intensa controversia sobre su intención inicial de asumir el poder al interior de un recinto militar.
El aval de la corporación senatorial era el último requisito constitucional que faltaba para consolidar a la capital del Valle del Cauca como el escenario del traspaso de mando. Previamente, la Cámara de Representantes había dado su visto bueno a la proposición legislativa con una contundente mayoría de 117 votos a favor frente a solo 7 en contra. De esta forma, se confirmó que el Congreso sesionará en pleno fuera de su sede tradicional en el centro de Bogotá.
El camino hacia esta confirmación no estuvo exento de polémicas políticas. La bancada de oposición, liderada por el Pacto Histórico, decidió retirarse del salón elíptico durante las votaciones en la Cámara, esgrimiendo argumentos relacionados con la austeridad. De acuerdo con los debates legislativos, la logística del evento en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali tendría un costo aproximado de 5.950 millones de pesos, cifra que, según sus detractores, contradice la narrativa de moderación en el gasto propuesta por el nuevo Gobierno.
La elección de la ciudad de Cali llega después de varios giros estratégicos en la planeación de la investidura. Durante su campaña, el líder político había prometido que la ceremonia tendría lugar en una guarnición militar, lo cual fue objetado por el presidente saliente al considerar que alteraba el orden institucional y civil. Posteriormente, el Senado había aprobado que el acto se realizara en Popayán, pero el equipo del presidente electo solicitó este último cambio definitivo hacia el Valle del Cauca, alegando los posibles riesgos asociados a la reciente actividad del volcán Puracé.
Esta determinación final ha sido recibida con entusiasmo por las autoridades locales, entre ellas la gobernadora Dilian Francisca Toro y el alcalde Alejandro Eder, quienes destacaron la importancia de descentralizar la agenda del Estado. Adicionalmente, aunque el próximo jefe de Estado aceptó juramentarse en un espacio civil, reafirmó su compromiso en materia de orden público anunciando que, tan pronto reciba la banda presidencial, su primer consejo de seguridad se ejecutará en la base aérea Marco Fidel Suárez de Cali.
