Por: Carlos Fradique-MendezEDUCACIÓN PARA LA VIDA EN FAMILIA
Esta es una lección de educación cívica y el tema es cumplamos el deber de respetar y apoyar a las autoridades democráticamente constituidas para mantener la independencia y la integridad nacionales y también para mantener la libertad, el orden , la sana convivencia, la justicia, la equidad, el progreso y la prosperidad de las familias y de Colombia. Así lo ordena el Art. 95 de la constitución en armonía con el Art. 2 de la misma norma.
A partir del 7 de agosto próximo tendremos nuevo gobierno, liderado por nuevo presidente. El ¨presidente debe tener el apoyo de sus ministros, sus jefes de departamentos administrativos, de los jefes de oficinas administrativas, todo en armonía con las demás ramas del poder público a saber: la legislativa, la judicial, la de control publico y administrativo y la que debe garantizar el sistema electoral.”
Y los particulares, tu, yo, nosotros, como lo ordena el Art. 95 de la constitución debemos trabajar para engrandecer y dignificar a Colombia, Debemos cumplir con esmero la Constitución y las leyes, debemos respetar los derechos ajenos y no abusar de los propios; obrar conforme al principio de solidaridad social, respondiendo con acciones humanitarias ante situaciones que pongan en peligro la vida o la salud de las personas; debemos defender y difundir los derechos humanos como fundamento de la convivencia pacífica; debemos propender al logro y mantenimiento de la paz; debemos Colaborar para el buen funcionamiento de la administración de la justicia; debemos proteger los recursos culturales y naturales del país y velar por la conservación de un ambiente sano y contribuir al financiamiento de los gastos e inversiones del Estado.
Las autoridades, todas desde el nivel primaria hasta del más alto nivel, tienen el gran reto de restablecer la libertad y el orden y la seguridad.
Tenemos por lo menos 100 mil ilegales, proclives al delito, al asesinato, el robo, a la estafa, a la explotación ilegal de recursos, al trafico de sustancias ilegales y muchos funcionarios proclives la corrupción, al enriquecimiento ilícito.
La oposición debe cumplir una vigilancia respetuosa y pacífica. No puede ser palo en rueda para todo, no puede promover la violencia, la militarización de indígenas ni del pueblo raso que generalmente es engañado y utilizado con infamia, ni patrocinar primeras líneas, ni inventar discursos de odio y de retaliación.
Todos debemos trabajar en pro de una Colombia en paz y en progreso.
Su amigo, abogado y profesor,
Carlos Fradique-Méndez

