Experto español alerta sobre efecto «cascada» del devastador sismo de magnitud 7.4 en Colombia
–(Imagen emisión de ceniza del volcán Puracé). El investigador del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC) Raúl Pérez, especializado en riesgos geológicos, analizó el reciente devastador sismo de Colombia, su posible impacto en la actividad volcánica en la región y advirtió que se debe prestar atención a un posible «efecto cascada».
«El terremoto puede haber estimulado volcanes cercanos, situados a unos 100 kilómetros de radio desde la zona epicentral», afirmó el experto en una entrevista publicada este miércoles por el medio español 20minutos. El investigador destacó la necesidad de mantenerse alerta ante un posible «efecto cascada» volcánico tras el potente movimiento telúrico.
Según el experto, el terremoto ha tenido consecuencias sobre el volcán Puracé, situado en las proximidades y que actualmente mantiene un nivel de actividad moderado. El volcán «se ha activado un poco», por lo que su evolución deberá seguirse de cerca durante las próximas horas y días, indicó.
Añadió que la prioridad ahora es recopilar datos, analizar cómo ha respondido el terreno y comprobar la evolución de las réplicas y de la actividad volcánica. Solo con esa información será posible determinar con mayor precisión el alcance de un terremoto que, por su profundidad y por los daños ocasionados, ya ha despertado un especial interés entre los expertos.
De hecho, tras el suceso, el volcán Puracé, en el suroeste colombiano, registró una nueva emisión de ceniza y gases, lo que provocó la suspensión de operaciones en el aeropuerto de Popayán. El Servicio Geológico Colombiano informó que permanece en alerta naranja, con indicadores de sismicidad y emisión de gases por encima de los valores habituales, y tres emisiones de ceniza en menos de 24 horas.
Colombia es una zona de volcanes muy activos y se espera una monitorización intensiva durante al menos 30 días.
«Como no podemos predecir los terremotos, lo primero que hacemos es detectarlos y, una vez detectados, asignarles una fuente», explicó Pérez. A partir de ahí, los especialistas estudian la falla responsable, el contexto tectónico y la posibilidad de que el movimiento pueda estimular otras fallas próximas. También se analiza la propagación de las ondas y el efecto que tienen sobre las diferentes localidades afectadas. Toda esta información permite mejorar el conocimiento del territorio y, a largo plazo, contribuir al diseño de construcciones más resistentes frente a futuros terremotos.
En Colombia todavía se espera la aparición de nuevas réplicas, ya que apenas habían transcurrido 24 horas desde el terremoto principal cuando se realizaron las primeras valoraciones. El Servicio Geológico Colombiano reportó hasta las 6:00 a. m. de este miércoles 12 de agosto, 130 réplicas registradas tras el sismo principal ocurrido en San José del Palmar, Chocó.
No obstante, según el experto español, la gran profundidad del sismo hace prever que su comportamiento pueda ser diferente al observado tras los terremotos de Venezuela, donde algunas réplicas tuvieron consecuencias importantes sobre edificios ya afectados.
Pérez explicó que ambos fenómenos se encuentran dentro de una misma configuración tectónica regional, aunque las placas involucradas directamente no son exactamente las mismas.
En Venezuela, la actividad sísmica está relacionada principalmente con la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. En el occidente colombiano, por su parte, interviene la placa de Nazca, que interactúa con la placa Sudamericana.
El geólogo explicó que, al seguir la estructura geológica asociada con la zona donde se produjeron los terremotos venezolanos hacia el oeste y hacia abajo, se llega al área relacionada con los eventos sísmicos registrados en Colombia.
Por eso, Pérez habla de un mismo contexto tectónico, pero no de un único terremoto ni de una conexión directa de causa y efecto.
Aunque existe esa relación regional, los terremotos presentan una diferencia fundamental: la profundidad a la que ocurrieron.
Los terremotos registrados en Venezuela el 24 de junio tuvieron profundidades cercanas a los 10 kilómetros, mientras que el movimiento colombiano ocurrió aproximadamente a 100 kilómetros de profundidad.
También existe una considerable distancia geográfica. De acuerdo con Pérez, los epicentros de ambos eventos están separados por alrededor de 1.000 kilómetros.
Estas diferencias hacen que las consecuencias sobre la superficie puedan ser distintas, incluso cuando los dos fenómenos se encuentran dentro de un contexto tectónico relacionado.
Sobre el volcán Puracé, el Servicio Geológico Colombiano, notificó que es falsa la información que circula sobre un supuesto cambio a alerta Roja y subrayó que continúa en estado de alerta Naranja.
De acuerdo con el SGC, se mantienen cambios importantes en su actividad: niveles elevados de SO?, aumento de CO? y sismicidad asociada al movimiento de fluidos. Además, en las últimas 24 horas se registraron tres emisiones de ceniza, con alturas de hasta 700 metros.
En el último boletín, publicado la víspera, sobre el Volcán Puracé, de la cadena volcánica Los Coconucos, el Servicio Geológico Colombiano, hace las siguientes precisiones:
Se mantiene el predominio en el registro sísmico asociado con la dinámica de fluidos en los conductos volcánicos, específicamente, tremor continuo (TR) y eventos de largo periodo (LP), que continúan localizándose bajo el cráter del
volcán Puracé, a profundidades menores a 1 km. La sismicidad asociada al fracturamiento de roca ha permanecido en valores muy bajos, tanto en número como en magnitud, y se ha localizado entre 1 y 2 km por debajo del cráter.
El monitoreo de los gases muestra que los valores de flujo de dióxido de azufre (SO?) permanecen por encima del promedio conocido para este volcán y que persiste el ascenso en las concentraciones de dióxido de carbono (CO?) en el suelo. El registro satelital de dióxido de azufre (SO2) continúa mostrando valores importantes, con una dispersión hacia el noroccidente del volcán. No se han registrado reportes de anomalías térmicas asociadas al fondo del cráter,
de acuerdo con la información publicada en la plataforma satelital MIROVA.
Desde las 2:00 p. m. del día de ayer y hasta la hora de publicación del presente boletín, se registraron tres emisiones de ceniza, con una altura máxima de 700 m (Figura 1). De igual manera, se recibieron reportes de caída de ceniza por habitantes de veredas como Cristales, Loma Linda, Cobaló, Alto Anambío y 20 de julio, en el municipio de Puracé.
Los valores que se vienen registrando instrumentalmente en el volcán durante los últimos días son los máximos alcanzados, superando ampliamente los calculados en las líneas base de comportamiento y, por lo tanto, representan una alteración importante en su dinámica, por lo que el volcán continúa en estado de alerta Naranja. En redes sociales ha circulado información que indica que el volcán Puracé cambió a estado de alerta Roja. Desde el SGC nos permitimos aclarar que esta información es falsa y que cualquier cambio en el estado de alerta o en el comportamiento del volcán será informado oportunamente a través de nuestros canales oficiales. Invitamos a las comunidades a que eviten compartir información relacionada con la actividad del volcán si esta no proviene del Servicio Geológico Colombiano o de las entidades que conforman el Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastre.
Mientras se mantiene el estado de alerta Naranja, es posible que se presenten variaciones temporales en los niveles de actividad del volcán, es decir, que en algunos momentos puede disminuir con respecto a días o semanas anteriores, pero esto no implica necesariamente que el volcán haya retornado a un nivel de actividad estable. Para realizar el cambio al estado de alerta Amarilla se requiere de un tiempo prudencial en el que se evalúan todos los parámetros monitoreados y se determinan tendencias que puedan indicar una estabilidad confiable.
Se recomienda a la comunidad en general no acercarse a la zona de los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, ya que, de forma repentina, pueden ocurrir emisiones de ceniza o de gases que representan un gran riesgo para las personas.
Con base en lo anteriormente expuesto, desde el SGC recomendamos seguir atentamente la evolución de este proceso a través de los boletines diarios y demás información publicada por nuestros canales oficiales, así como las instrucciones de las autoridades locales, departamentales y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
El estado de alerta por actividad volcánica se mantiene en estado de alerta Naranja: Volcán con cambios importantes en los parámetros monitoreados.

