–“He llegado a la conclusión de que me corresponde poner fin a mi ciclo al frente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, ANDI, y he puesto esta decisión en conocimiento de la Junta de Dirección General”, precisa Bruce Mac Master al renunciar a la presidencia de la agremiación, luego de 12 años y de haber tenido discrepancias con el Gobierno de Abelardo de la Espriella, que, a su vez, generaron malestar entre algunas empresas afiliadas.
En extensa misiva, que compartió en X, Mac Master afirma que «en las últimas semanas se han presentado circunstancias inesperadas y preocupantes que han hecho particularmente complejo el entorno de la Asociación, con potenciales efectos adversos sobre sus afiliados y sobre sus funcionarios. Múltiples presiones han afectado su capacidad de actuar libremente y cumplir sus funciones con autonomía. Frente a ellas he procurado actuar con firmeza y prudencia, privilegiando siempre los canales institucionales y poniendo por encima de cualquier consideración personal los intereses de la ANDI, buscando superar esta situación».
Advierte que no puede «permitir que circunstancias externas a la Asociación terminen afectando a sus afiliados, sus libertades o su normal desempeño; tampoco al equipo de trabajo de la Asociación, ni a su capacidad para actuar, gestionar, representar al sector productivo y contribuir al país. Sinceramente siento que debo contribuir a detener los efectos de esta situación”.
Además señala que “no tiene sentido agregar incertidumbre a una tarea esencial para una sociedad que necesita crecer aceleradamente para ampliar sus posibilidades”.
Mac Master afirma que su decisión no fue sencilla, pero subraya que espera «genuinamente» contribuya también a recuperar el trabajo conjunto entre el Gobierno Nacional y el empresariado representado en la Junta de Dirección General, los afiliados y las distintas áreas de la Asociación, y que permita construir un ambiente de estabilidad y confianza para toda la comunidad que rodea a la ANDI y para el sector productivo nacional”.
Considera el haber estado frente a la ANDI un “privilegio” y una enorme responsabilidad. “Lo he hecho con gran orgullo y gratitud. La ANDI ha sido mucho más que una responsabilidad profesional. Ha representado una oportunidad excepcional de servir al país, de defender el papel del sector productivo en la construcción de bienestar y desarrollo, y de trabajar por instituciones sólidas, por la democracia, por las libertades y por una Colombia capaz de avanzar mediante el diálogo y la construcción colectiva».
También señala que se retira de la Presidencia de la ANDI con enorme gratitud y con la convicción del deber cumplido. Y puntualiza: «Termino esta etapa con la tranquilidad de haber procurado actuar siempre de acuerdo con mis convicciones, defendiendo a la institución, sus principios fundacionales y, muy especialmente, el papel del empresariado en la sociedad, tratando de contribuir a Colombia desde la responsabilidad que me fue confiada».

