Conflicto Armado Nacional

El SENA firma alianza con la JEP: Impulsará planes de formación y trabajo productivo para los procesados en los territorios

–La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) firmaron un Memorando de Entendimiento que consolida una alianza estratégica para fortalecer la implementación de la Justicia Transicional Restaurativa en los territorios, mediante formación, empleabilidad y fortalecimiento productivo dirigidos a comunidades afectadas por el conflicto armado.

Con este acuerdo, las víctimas acreditadas en los procesos judiciales ante la JEP podrán acceder a programas de formación, empleo y fortalecimiento de capacidades que aporten a sus proyectos de vida y a su participación efectiva en los procesos restaurativos. Asimismo, permite que los comparecientes que aporten verdad y reconozcan responsabilidad cuenten con las capacidades necesarias para cumplir las Sanciones Propias, especialmente cuando los proyectos a los que se vinculan requieren competencias específicas.

Este memorando establece un marco de coordinación interinstitucional que permite desarrollar planes de trabajo conjuntos, mediante mesas técnicas, para traducir las necesidades de la JEP en rutas concretas de formación, certificación, empleo y acompañamiento técnico. Las acciones que se desarrollen estarán alineadas con el enfoque restaurativo y con las competencias misionales de cada entidad.

La implementación de esta alianza, en una primera fase, se centrará en dos procesos que se encuentran en etapa de juicio ante la Sección de Reconocimiento de Verdad del Tribunal para la Paz y están próximos a la emisión de sentencia y a la imposición de sanciones. Ambos están relacionados con la judicialización de responsables por asesinatos y desapariciones forzadas presentadas falsamente como bajas en combate.

El primer proyecto está asociado al Caso Conjunto Cementerio Las Mercedes de Dabeiba (Antioquia), cuyo proceso avanza contra ocho comparecientes de la fuerza pública, e incluye un Centro Agrario de Occidente y proyectos de memoria. El segundo corresponde al Subcaso Norte de Santander del Caso 03, en el que el proceso avanza contra 11 comparecientes y se proyecta el parque memorial ‘6402+ razones para no olvidar’.

“La primera tarea es armonizar la oferta pública del SENA con las necesidades de la JEP: identificar, ajustar y focalizar la oferta formativa y de certificación para que responda directamente a las exigencias de las Sanciones Propias y los TOAR. Este proceso ya inició con la proyección de las dos próximas sanciones de la Jurisdicción, anticipando capacidades, perfiles, rutas formativas y apoyos técnicos necesarios para asegurar su cumplimiento efectivo”, dijo el secretario ejecutivo de la JEP, Harvey Danilo Suárez.

A su turno, el director general del SENA, Jorge Eduardo Londoño Ulloa, destacó que “(la implementación del trabajo de) la JEP no es responsabilidad únicamente de esta institución, sino de todo el país. El SENA ha estado históricamente en los territorios, con una relación directa con las víctimas a través de la formación, el emprendimiento y la certificación de competencias, lo que nos permite aportar de manera concreta a este proceso”.

“La firma de este memorando es un paso más hacia la articulación del Estado colombiano en la consolidación de un verdadero sistema restaurativo, que contribuya a la garantía de la no repetición y la reconciliación”, dijo el presidente de la JEP, el magistrado Alejandro Ramelli Arteaga. En seguida, señaló que “el SENA es un gran aliado de la paz, de la justicia social y del desarrollo de los territorios. Precisamente eso se articula con el mandato de la Jurisdicción”.

La formación podrá enfocarse, según demanda territorial, actor y tipo de sanción o proyecto restaurativo, en áreas como trabajo en alturas, construcción, actividades agroproductivas, gestión ambiental, comercialización y encadenamientos productivos, manipulación de alimentos, gestión de cementerios y manejo de cuerpos de víctimas de desaparición forzada no identificadas, educación en riesgo de minas, y actividades culturales como danza, teatro, tejido o cerámica, entre otras.

Desde finales de 2024, ambas entidades vienen desarrollado un proceso de articulación interinstitucional mediante mesas técnicas en las que se han identificado necesidades, capacidades y mecanismos de cooperación que dieron lugar a esta alianza. Para su desarrollo, se conformaron jornadas técnicas orientadas a definir, ejecutar y hacer seguimiento a los planes de trabajo que se establezcan.

Este trabajo se enmarca en el Sistema Restaurativo de la JEP, que estableció siete líneas restaurativas priorizadas, no excluyentes, para orientar la asignación de esfuerzos y recursos en el diseño, implementación y monitoreo de proyectos restaurativos a los que se vincularán los comparecientes como parte de su sanción. Estas líneas incorporan componentes de pedagogía, formación técnica y capacitación en áreas como memorialización, preservación y conservación ambiental, así como dimensiones territoriales y enfoques de género e interseccionales, entre otros.

Gracias a su presencia en todo el país, el SENA se consolida como un actor estratégico para llevar la oferta institucional a los territorios donde ocurrieron graves crímenes, facilitando no solo la formación y certificación, sino también la articulación territorial y la disposición de espacios para el desarrollo de iniciativas restaurativas. De esta manera, se impulsa la vinculación de víctimas y comparecientes que hagan parte de procesos o proyectos, fortaleciendo sus capacidades y contribuyendo a la reactivación de los proyectos de vida interrumpidos por la violencia.

El Memorando de Entendimiento tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2027, con posibilidad de prórroga de acuerdo entre las partes.