Primera mujer condenada a muerte en 200 años en EE.UU. sobrevivió 2 inyecciones letales
–Christa Pike —la única mujer condenada a la pena capital en el estado de Tennessee (EE.UU)— sigue viva y está sufriendo una «agonía innecesaria» después de recibir dos inyecciones letales, según afirman sus abogados en una moción de emergencia presentada este miércoles para detener el proceso.
De acuerdo con sus defensores, la prolongación del intento de ejecución «está causando a Pike un sufrimiento físico y mental adicional», por lo que sostienen que «el Departamento Correccional debe comenzar de inmediato a tomar medidas para salvarle la vida».
La ejecución de Pike comenzó después que el Tribunal Supremo de Estados Unidos revocara la suspensión impuesta ese mismo día por un tribunal inferior.
Sin embargo, tras las dos tandas de pentobarbital Pike continuó con vida y los testigos pudieron escuchar su respiración durante casi una hora antes de ser obligados a abandonar el lugar, en un episodio para el que, según los propios periodistas presentes, el protocolo de Tennessee no parece establecer qué hacer.
Según un comunicado de los abogados de Pike recogido por medios locales, la mujer está recibiendo tratamiento en un hospital pero desconocen su estado de salud.
«Las preocupaciones planteadas por la señora Pike resultaron ser ciertas: dificultad para acceder a las venas, venas reventadas, pentobarbital en mal estado, ausencia de atención médica de emergencia disponible cuando, de forma inevitable, algo sale mal, todo bajo un protocolo que sigue envuelto en el secreto», prosiguieron sus abogados en su declaración.
Los testigos, entre ellos periodistas de distintos medios estadounidenses, describieron un procedimiento mucho más prolongado de lo previsto, que abarcó desde las 19:00 y las 20:56 hora local. Pike permaneció despierta durante buena parte de la primera fase, habló con funcionarios y cantó junto a su guía espiritual, quien permaneció a su lado durante el proceso.
La primera cortina que separa a los testigos del lugar de la ejecución se cerró alrededor de las 19:46 hora local (00:46 GMT), pero volvió a abrirse tres minutos después.
Los periodistas observaron entonces que Pike seguía respirando y que su guía espiritual regresaba a la habitación y poco después comenzó una segunda ronda de administración del fármaco. Incluso se quejó de dolor en el brazo.
Tras esa segunda tanda, los testigos volvieron a escuchar respiración, fuertes ronquidos y también observaron movimientos de cabeza y cuello y, en un momento, Pike levantó la cabeza mientras permanecía sobre la camilla.
La cortina se cerró nuevamente alrededor de las 20:05 y los periodistas continuaron escuchando su respiración hasta que fueron obligados a abandonar la zona, aproximadamente a las 20:53.
El Departamento Correccional del estado de Tennessee confirmó en la noche de este miércoles que la condenada a muerte Christa Pike sobrevivió a las dos dosis letales administradas en la tarde del miércoles durante su ejecución y que fue trasladada a una instalación médica para recibir tratamiento.
La autoridad de las prisiones del estado mantuvo que se siguió el protocolo establecido por la ley para la ejecución de Pike y afirmó que no se permiten «procedimientos adicionales» más allá de los que se realizaron durante la ejecución, que contempla dos tandas de la inyección letal de pentobarbital.
«Christa Pike ha sido transportada a un centro médico fuera de las instalaciones», agregó el comunicado.
El Departamento también destacó que el «químico de la inyección letal protocolario ha sido efectivo de manera consistente».
Tras estos hechos, el estado de Tennessee se vio obligado a suspender todas las ejecuciones programadas para lo que resta del año. La drástica medida del gobernador Bill Lee se produjo después de que las autoridades estatales fracasaran este miércoles en su intento de ejecutar a Christa Pike, de 50 años, quien sobrevivió tras recibir dos dosis completas de un fármaco letal.
Ante el escándalo institucional, el gobernador ordenó «una revisión exhaustiva e independiente a cargo de terceros para determinar exactamente qué ocurrió» en la sala de ejecución. Asimismo, subrayó que el cumplimiento de una sentencia impuesta por la ley debe ejecutarse de forma «no solo legal y constitucional, sino también eficaz».
Por su parte, el Departamento de Correccionales de Tennessee emitió un comunicado asegurando que sus funcionarios siguieron «cada uno de los pasos del protocolo de ejecución legalmente establecido».
El reglamento local prevé la aplicación de una segunda dosis si el condenado no fallece con la primera; sin embargo, las normativas vigentes guardan un vacío absoluto y no contemplan qué procedimiento seguir en caso de que el recluso continúe respirando.
Pike, que actualmente tiene 50 años, fue condenada a la máxima pena por el brutal asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en 1995. Según la acusación, la víctima fue atraída con engaños a una zona boscosa, donde sufrió torturas y perdió la vida a manos de Pike —que tenía 18 años en el momento de los hechos— y de su novio de aquel entonces, bajo la sospecha de que Slemmer intentaba quitarle a su pareja.
A pesar de que los abogados defensores expusieron que la infancia de Pike estuvo marcada por graves abusos e intercedieron ante el gobernador de Tennessee, Bill Lee, para solicitar la clemencia ejecutiva, el mandatario estatal rechazó la petición y confirmó que no intervendría para frenar el cumplimiento de la sentencia. (Información RT).


