Papa León XIV reaparece en el Vaticano: «Gracias a todos los que han rezado por mí, realmente he sentido su apoyo»
–El papa León XIV saludó a miles de personas congregadas en la plaza de San Pedro del Vaticano este domingo al reaparecer luego de la operación que se sometió por un cáncer de pulmón y expresó su agradecimiento «a todos los que han rezado por mí. Realmente he sentido su apoyo. ¡Gracias!”
«Una vez superada esta difícil etapa, como saben, retomaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y sus oraciones», señaló el pontífice en una alocución más corta de lo habitual al término del rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro.
«Me gustaría agradecerle a toda la gente que ha estado rezando por mí estos días», dijo el Papa, que tenía buen aspecto y hablaba con normalidad.
Luego expresó su «agradecimiento» a los médicos, enfermeros y a todo el personal del Policlínico Gemelli. Y a quienes lo escuchan desde la plaza y a través de los medios de comunicación, el Pontífice les confió lo que ha vivido y, a continuación, dedica un pensamiento especial a los enfermos.
Dijo que «esta experiencia» le ha permitido sentirse «especialmente cerca de quienes padecen enfermedades o una situación de discapacidad”
«Gracias a todos y ¡buen domingo!», concluyó entre la ovación de los miles de fieles congregados, que desde que apareció en la ventana lanzaba vítores de «Viva il papa!» (¡Viva el Papa!).
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— Vatican News (@vaticannews_es) October 18, 2026
Tras la operación, surgieron dudas sobre si el pontífice podría mantener su viaje, previsto del 6 al 17 de noviembre y que lo llevará a Uruguay, Argentina y Perú, donde León XIV pasó dos décadas como misionero.
Pero su cirujano, Stefano Margaritora, declaró al medio Vatican News que «no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar» el viaje. Según este, se encuentra en «unas condiciones absolutamente satisfactorias» y calculó que necesitará otros diez días para recuperarse por completo.
Tras ser dado de alta ayer del Policlínico Agostino Gemelli, después de haber sido sometido el martes pasado a la extirpación de un adenocarcinoma en el pulmón derecho, León XIV recibió, entre aplausos, el cariño de los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro y en la contigua Plaza Pío XII, luego de recitar el Ángelus. (Información DW).
Vivamos libres de malas ambiciones e intereses injustos
En el Ángelus pronunciado desde el Palacio Apostólico, León XIV exhortó a «vivir sin concesiones», «anteponiendo ante todo el Reino de Dios y su justicia».
Devolver «al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios» significa «ser sinceros, sin temor ni hipocresía, libres para el bien», afirmó el Papa en el Ángelus de este domingo 18 de octubre, desarrollando su catequesis a partir del Evangelio de Mateo proclamado por la liturgia de hoy.
Se trata la primera actividad pública del Santo Padre después de haber sido dado de alta ayer del hospital Gemelli, donde había sido ingresado el pasado martes para someterse a una cirugía de extirpación de un adenocarcinoma pulmonar.
El Evangelio de Mateo —recordó el Papa— «nos presenta una de las enseñanzas más famosas de Jesús: “Devuelvan al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”».
Por eso es importante situarla en el contexto en el que fue pronunciada originalmente. El evangelista describe «una situación hostil hacia Jesús»: los fariseos se pusieron de acuerdo para ver cómo Jesús caía en una trampa con alguna de sus afirmaciones y deciden enviar a algunas personas a interrogarlo sobre un tema polémico, si es lícito o no pagar el tributo al César.
“La respuesta del Maestro es astuta —señaló el Pontífice— porque lo mantiene fuera de la trampa y desenmascara la hipocresía de quienes quieren hacerlo caer”. Jesús les pide la moneda del tributo, un denario. Ellos se la dan, y el Señor pregunta: «¿De quién es esta imagen y esta inscripción?». Le responden: «Del César». Entonces afirma: «¡Devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios!»
En Jesús contemplamos a un Dios que no teme a la historia, sino que, por el contrario, viene a vivir en ella. Su Reino no elimina los cargos ni las responsabilidades humanas. Sin embargo, nos pide que vivamos sin concesiones, libres de malas ambiciones e intereses injustos, anteponiendo ante todo el Reino de Dios y su justicia.
En este sentido – evidenció León XIV – llama la atención el elogio que esas mismas personas le dirigen a Jesús, aunque movidas por malas intenciones: «Maestro, sabemos que eres sincero, que enseñas con fidelidad el camino de Dios y no te dejas influir por nadie, porque no te fijas en la apariencia de la gente».
Queridos hermanos, este es precisamente el perfil de quien “devuelve al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”: ser sinceros, sin temor ni hipocresía, libres para hacer el bien. Oremos al Señor para que nos ayude a ser así. Y confiémonos a la intercesión de la Virgen María. (Información Vatican News).
