A través de Radio Santa Fe, el investigador privado, Rubén Darío Angulo explicó que tomó el caso de Andrés Colmenares por petición de la familia, quienes nunca creyeron la versión de una muerte accidental que aseguraron sus compañeras de clase hace un año, cuando el cadáver del universitario fue hallado en el caño del Parque el Virrey al norte de Bogotá.
«Al iniciar mi estudio encuentro que el protocolo de necropsia dice que él se cayó y que tiene unas heridas hechas por elementos contundentes, entonces me dedico a estudiar las heridas y encuentro que habían heridas no hechas por elementos contundentes sino por armas ‘cortocontundentes’ que tienen una configuración totalmente diferente», explicó el investigador.
El médico forense indicó que otros elementos que lo hicieron dudar de las versiones de las compañeras de Andrés, es que en el cuerpo halló pruebas de que luego de la muerte el cadáver fue removido por personas diferentes a los funcionarios de Medicina Legal.
De acuerdo con el experto, la sangre del cuerpo estaba coagulada, algo imposible, debido a la acción del agua del caño en que fue encontrado el cadáver, y que no habría permitido la coagulación. Además, señaló que al momento del levantamiento, Andrés estaba bocabajo y los golpes los tenía en la espalda.
Tras verificar las falencias entre los hallazgos y las declaraciones entregadas por Laura Milena Moreno Ramírez y Yesi Mercedes Quintero Moreno, compañeras de clase y últimas personas que vieron con vida a Luis Andrés Colmenares, el fiscal ordenó la interceptación de comunicaciones telefónicas.
Durante las diligencioas de espionaje, las autoridades pudieron constatar que una de las sindicadas afirmó que fue testigo de lo que pasó, aunque no reveló mayores detalles.
Entre tanto, las dos universitarias, quienes acompañarón a la víctima a comprar un perro caliente en la madrugada de su deceso, no aceptaron los cargos imputados por la Fiscalía el pasado viernes.
La Fiscalía imputó los delitos de homicidio agravado y falso testimonio a las estudiantes de la Universidad de los Andes, acusadas de ser culpables del crimen del también estudiante Luis Andrés Colmenares.
La investigación de la Fiscalía estableció que Luis Andrés Colmenares Escobar, de 20 años, falleció por golpes contundentes recibidos en su rostro y otras partes de, cuerpo. Tales hechos ocurrieron el 30 de octubre de 2010 en el parque El Virrey, norte de Bogotá, donde la víctima departía con algunos de sus compañeros de estudio en un establecimiento público del sector.
El fiscal del caso durante la audiencia preliminar dio a conocer los resultados de Medicina legal, según los cuales Colmenares Escobar murió en lugar distinto al caño donde fue hallado su cuerpo.
Según la Fiscalía, las hoy imputadas no dicen la verdad cuando indican que su compañero se lanzó al caño por estar embriagado, pues las heridas que presenta el cuerpo de la víctima fueron ocasionadas premorten.
La Fiscalía también señaló que los bomberos encontraron el cadáver 12 horas después de haberse conocido la versión de que Colmenares Escobar se había arrojado.
Indicó el fiscal del caso que un elemento matarial probatorio contundente para la investigación se refiere a la interceptación telefónica a Moreno Ramírez quien en diálogo con un amigo le manifestó: “Esté tranquilo que la única que sabe que pasó soy yo, inclusive yo soy más testigo que Yesi”.
Finalmente, la Fiscalía señaló que se hizo necesaria la orden de captura porque una de ellas abandonaría el país este sábado.
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