
De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, 313 personas pertenecientes a 92 familias de 19 comunidades en el departamento de Bolívar abandonaron sus lugares de origen por la sequía que se origina por el Fenómeno de El Niño.
La Defensoría del Pueblo registró el primer caso de desplazamiento masivo de familias, cuya subsistencia resultó amenazada por la intensa sequía que alcanza niveles preocupantes en zonas como el departamento de Bolívar.
Una misión humanitaria de la Defensoría llegó hasta los sitios de donde salieron estos ciudadanos, entre los que se cuentan asentamientos como Los Cedros, Guacamayo, Tolemaida, Bonanzas, Hato Nuevo y Rebulicio, entre otros.
El organismo de control para los derechos humanos recopiló testimonios de campesinos que junto a sus hijos permanecen en albergues a la espera de oportunidades, manifestando carencia de agua, daño en sus cultivos, falta de apoyo del Estado y revictimización, pues en su mayoría fueron desplazados previamente por el conflicto armado.
Por tal hecho, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado a las autoridades nacionales y territoriales encargadas, para que se adopten las medidas de contingencia relacionadas con la asistencia humanitaria a estas familias, pero para que al mismo tiempo se provean soluciones a la crisis económica y social que ha desatado el comportamiento climatológico.
A propósito y con base en un barrido realizado por las dependencias descentralizadas de la Institución en las Regiones Caribe y Andina, la Defensoría Delegada para Asuntos Agrarios logró un reporte significativo sobre las pérdidas ocasionadas con el Fenómeno del Niño, que según algunos pronósticos podría entrar en su primera fase de debilitamiento a mediados del mes de marzo.
Según el balance, en la Costa Atlántica hay más de 426 mil personas afectadas, 171 mil 300 hectáreas impactadas por la sequía, un poco más de 98 mil 700 animales igualmente golpeados, 64 municipios en emergencia y las pérdidas económicas se calculan en más de 138 mil millones de pesos.
Mientras en La Guajira, donde los casos de desnutrición infantil han generado alarma, se reportan 3 mil hectáreas de cultivos y 10 mil animales arrasados, en Bolívar (donde se llevó a cabo la última misión en terreno) el registro es de 24 mil 900 hectáreas y 10 municipios declarados en situación de calamidad: San Jacinto, Villanueva, San Juan, Zambrano, Córdoba, Clemencia, Santa Rosa de Lima, Magangué, El Guamo y San Estanislao.
En la Región Andina, por su parte, el balance es de 132.800 personas afectadas, 226.900 hectáreas devastadas, 127.150 animales involucrados, 91 municipios en emergencia y pérdidas superiores a 528 mil millones de pesos.
Ante este panorama, la Defensoría del Pueblo recomendó al Gobierno Nacional y a los alcaldes y gobernadores del país, fortalecer los planes de reactivación de las condiciones económicas y disminución de la vulnerabilidad, para garantizar principalmente la seguridad alimentaria en los territorios más golpeados por el El Niño, y de paso preparar los programas de prevención y contingencia ante un eventual Fenómeno de La Niña en el segundo semestre del año.