Petro sale en defensa de Iván Cepeda tras la condena que produjeron sus afirmaciones de que Antioquia se convirtió en “cuna de la parapolítica, la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”
–En desarrollo de un acto proselitista en el parque de Berrio en Medellín, el pasado 12 de marzo, el candidato presidencial de Pacto Histórico, Iván Cepeda presentó su plan de gobierno e hizo un retrospectiva de Antioquia y afirmó que “en palabras sintéticas, Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”, desatando una airada reacción de sectores gubernamentales, políticos, empresariales y sociales.
Frente el rechazo y condena que recibió Cepeda, sin mencionar ni el nombre del candidato ni el incidente, el presidente Gustavo Petro en su cuenta en X hizo una tácita defensa del aspirante presidencial del petrismo, aunque refrendó lo que dijo.
«No reconocer la violencia y las víctimas es un absurdo de extrema derecha irracional, es negacionismo de alto nivel», asegura el primer mandatario.
Y arremete contra el expresidente Alvaro Uribe Vélez:
«La falsa teoría de juntar seguridad democrática con autodefensas en las «Convivir» disparó el paramilitarismo en Colombia y eso nació en un gobierno concreto del departamento de Antioquia: el gobernador Álvaro Uribe Vélez desencadenó la tormenta paramilitar de extrema derecha desde Antioquia y el genocidio dejó a 200.000 colombianos asesinados en Antioquia y toda Colombia, si se suman a esa cifra los desaparecidos, y las cosas comunes», precisa el jefe del Estado y complementa:
«La mortandad de la violencia son los cien años de soledad de Colombia».
El primer mandatario subraya que «cocaína y armas impulsaron una maquinaria de muerte desde el estado. Un verdadero terror de bandera negra».
Además precisa que «fué más desgraciada la alianza entre políticos antioqueños y colombianos con los paramilitares, que la realizada entre generales del ejército y los paramilitares para destruir de manera falsa a la guerrilla insurrecta».
Sostiene que «el aparato paramilitar mortal se dedicó fué a controlar la población usando el miedo» y subraya:
«Ese miedo lo ví en los ojos de la gente detrás de las puertas cerradas de las familias que alcanzaba a observar desde mi carro blindado, cuando pasé por Ituango hacia el Aro, ya en ejercicio de la presidencia. El miedo generalizado en provincias antioqueñas y comunas populares, el miedo a morir bajo las armas de los narcos en Medellín o en alguna vereda de Urabá, o en el Magdalena medio, o en Segovia o en Remedios. Eran narcos armados articulados desde el estado exterminando población civil por razones que tenían que ver con la construcción social de las rutas del narcotráfico de cocaína hacia EEUU».
Y puntualiza: «Claro que el pueblo trabajador de Antioquia fue masacrado por la alianza narcoparamilitar con funcionarios públicos y senadores».
El presidente Gustavo Petro advierte que «los antioqueños y antioqueñas son personas decentes y trabajadoras, pero sobre ellos y ellas cayó una plaga como al café, la plaga del narcoparamilitarismo que asesinó más gente en Antioquia que en otras partes del país».
«Son los narcoparamilitares con poder en los gobiernos locales y nacionales los que mataron más gente en Antioquia y llenaron de sangre el departamento», agrega.
Igualmente señala: «Sucede que la gente del Poblado, en buena parte, desconoce las provincias antioqueñas y las víctimas de la violencia, que son de esas mismas provincias».
Recuerda que su debate en el parlamento colombiano sobre el paramilitarismo en Antioquía del año 2007, descubrió zona por zona la articulación entre narcotraficantes y políticos en Antioquia.
Y concluye que «lo que corresponde al pueblo antioqueño es levantarse contra las mafias que los extorsionan y liberarse. El camino de la industrialización y de la agricultura es la senda que puede construir una Antioquia industrializada y culta, sin miedos y con su juventud de hombres y mujeres dispuestas a luchar por la libertad y por Colombia Grande».
Previamente a la reacción del jefe del Estado el candidato Iván Cepeda salió a rectificar diciendo que fue «dexcontextualizado sobre su visión de lo ocurrido en Antioquia en las últimas décadas”.
En un comunicado, Cepeda afirmó que a través de redes sociales, algunos sectores compartieron apartes descontextualizados de sus palabras, «alterando la referencia histórica en la cual fueron pronunciadas para desconocer
la realidad, como se expuso en el discurso, que Medellín y Antioquia cambiaron».
Desde el parque Berrío, Cepeda Castro sostuvo que la violencia que se desató en Antioquia no logró destruir la fuerza colectiva de su gente. Sus comunidades fortalecieron su organización y resistencia, así como defensores de derechos humanos, académicos, estudiantes, periodistas, investigadores y jueces se opusieron a lo que denominó como «el imperio del mal».
«Medellín y Antioquia han Cambiado. Y Cuando un pueblo cambia en conciencia y dignidad, no hay poder que lo obligue a retroceder. Por eso 10 decimos alto y claro desde esta plaza: al pasado uribista, al pasado de postración y abyección moral, no vamos a regresar», afirmó Cepeda Castro.
Agregó que «como quedó claro en el parque Berrío y en las pasadas elecciones al Congreso de la República, el cambio cultural, ético y político que ha comenzado a producirse en Colombia, tiene en Medellín y en Antioquia las fuerzas sociales necesarias para seguir avanzando y profundizando la social».
El gobernador de Antioquia, andrés Julián Rendón, frente al discurso de Cepeda, afirmó que «los ataques a nuestra región son producto del odio y la ignorancia; del resentimiento y ruindad».
Los Antioqueños nos levantamos todos los días a ponerle el pecho al sol y trabajamos para que a nuestra región y a Colombia les vaya bien. Somos un pueblo que transforma el dolor en trabajo, la dificultad en carácter y la adversidad en esperanza. Los ataques a nuestra región son… pic.twitter.com/gNqhGpEFhr
— Andrés Julián (@AndresJRendonC) March 16, 2026

