–(Imagen Vatica News).El Papa León XIV rechazó este sábado las interpretaciones de que sus recientes declaraciones estuvieran dirigidas al presidente Donald Trump. Lo hizo tras partir de Camerún hacia Angola, tercera etapa del viaje apostólico por África. El pontífice, pocos minutos después del despegue, se dirigió a los periodistas que le acompañan para agradecerles el trabajo realizado («Espero que hayan pasado una buena estancia en Camerún»), pero también para aclarar que no ha estado en una confrontación con el mandatario estadounidense.
«Se ha difundido cierta narrativa, no del todo exacta, debido a la situación política creada cuando, el primer día del viaje, el presidente de los Estados Unidos hizo algunas declaraciones sobre mí», señaló el Papa León.
«Gran parte de lo que se ha escrito desde entonces no es más que un comentario sobre otro comentario, en un intento de interpretar lo que se dijo», subrayó. Un ejemplo es el importante discurso pronunciado en el Encuentro de oración por la paz, el 16 de abril.
El Papa añadió, a modo de ejemplo, que la charla que dio durante una reunión para orar por la paz hace dos días en el mismo país africano —en la que arremetió contra los líderes que gastan miles de millones en guerras y afirmó que el mundo está siendo «asolado por un puñado de tiranos»— la preparó dos semanas atrás, mucho antes de que Trump hablara sobre él y acerca del mensaje de paz que promueve.
«Y, sin embargo, resultó que se interpretó como si estuviera tratando de debatir con el presidente, lo cual no me conviene en absoluto», continuó. «Así que continuamos el viaje. Seguimos proclamando el mensaje del Evangelio», concluyó el sumo pontífice.
Las relaciones entre la Casa Blanca y la Santa Sede atraviesan uno de sus momentos más difíciles en medio de arremetidas directas de Trump contra el papa, oriundo de EE.UU., después de que este último expresara su preocupación por los conflictos internacionales y por las políticas migratorias, en un tono que ha sido interpretado como crítico hacia Washington.
En ese contexto, el mandatario estadounidense cuestionó la autoridad del líder de la Iglesia católica y su postura en temas de seguridad: lo calificó de «débil ante el crimen», de ser «terrible en política exterior» y lo acusó de alinearse con sectores de izquierda. Trump incluso sugirió que la elección del pontífice estuvo vinculada a su propia presidencia.
Por su parte, el papa León XIV evitó profundizar el conflicto, aunque reafirmó su postura en favor de la paz. «Seguiré manifestándome enérgicamente contra la guerra», expresó, al insistir en la necesidad de promover el diálogo y las soluciones multilaterales.
Además, indicó que no quiere entrar en una discusión con el inquilino de la Casa Blanca y añadió que no cree «que el mensaje del Evangelio deba ser malinterpretado como lo están haciendo algunas personas».
En la reacción internacional, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, condenó los «insultos» de Trump al papa León XIV y los calificó de «inaceptables». También defendieron al pontífice el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, quien afirmó que el sumo pontífice «siembra la paz», y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, que consideró «correcto y normal» que el papa «pida la paz y condene toda forma de guerra». (Información RT, Vatican News, Aciprensa).

