–(Imagenes captura de video). No es el primer accidente. En la ciudad de Pavlodar, al noreste de Kazajistán, una mujer resultó con graves quemaduras cuando la batería del portátil explotó dentro de su bolso. Según relató Dilara, el incidente ocurrió tras una sesión de entrenamiento en un gimnasio. Al notar humo en su bolso, el dispositivo explotó y envolvió en llamas su ropa. La joven sufrió quemaduras en la cabeza y las manos. Aunque las lesiones fueron graves, rechazó ser hospitalizada.
A finales de mayo pasado, ocurrió un incidente similar en Rusia. Una cámara de seguridad captó el momento en que explotó una batería portátil para celular dentro de un ascensor de un edificio residencial en Surgut. En el video se observa a una mujer entrar al ascensor cuando, de repente, comienza a salir humo de su bolso. Instantes después, el dispositivo se incendia, llenando la cabina de humo y provocándole pánico; logró salir al llegar al siguiente piso. Por fortuna no resultó con lesiones.
La IA señala que los accidentes ocurren principalmente por una reacción en cadena llamada fuga térmica (thermal runaway). Esta se genera cuando la batería sufre un aumento rápido e incontrolable de temperatura, lo que provoca la liberación de gases, fuego o explosiones. Estos fallos catastróficos suelen desencadenarse por factores clave: Daños físicos: Golpes, caídas fuertes o perforaciones que rompen las membranas internas, causando cortocircuitos.
-Sobrecalentamiento y exposición: Dejar el dispositivo bajo el sol directo, en el interior de un vehículo caliente o cerca de fuentes de calor.
-Uso de cargadores de mala calidad: Utilizar cables o adaptadores no certificados que sobrecargan la batería y generan estrés térmico.
-Defectos de fabricación: Impurezas en los materiales o ensamblaje defectuoso de las celdas de iones de litio.
Según 112cmadrid, estos accidentes se producen por el mal uso de las baterías al cargar los dispositivos electrónicos, patinetes o bicicletas. Por ello recomienda:
– Evita colocar los dispositivos al sol directo o cerca de algún aparato con calor, como el salpicadero del coche o sobre un radiador.
– Durante su carga no colocarlos sobre la cama, sillas, sofás o cerca de cualquier material fácilmente inflamable como cojines o cortinas.
– Realiza su carga siempre sobre superficies lisas no combustibles que permitan una fácil ventilación.
– Utiliza siempre cargadores homologados, los que proporcione el propio fabricante o los que recomiende.
– Evita utilizar cargadores deteriorados. Una vez que la carga ha sido realizada hay que desconectarlos de la red.
– En caso de calentamiento hay que suspender la carga de inmediato y, en la medida de lo posible, hay que evitar el uso de la carga rápida.
– No experimentar montando baterías recicladas o hacer reparaciones caseras si no se trata de un profesional cualificado.
– En monopatines o bicicletas eléctricas, realiza la carga al aire libre o cerca de espacios con ventana que faciliten la dispersión de los gases inflamables y/o tóxicos en caso de incendio.
– Instala detectores de humo en tu vivienda. Son aparatos que emiten una señal al inicio de un incendio que dan el tiempo justo para actuar rápidamente, bien sofocando el incendio o bien evacuando con seguridad.
(Con información de RT-IA).

