Abelardo de la Espriella declara objetivo militar a los presuntos cabecillas alias ‘Alfred’ y ‘Andrey’

El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, declaró este miércoles como «objetivo militar» a los presuntos cabecillas armados conocidos bajo los alias de ‘Alfred’ y ‘Andrey’. Esta contundente medida fue anunciada a nivel nacional con el propósito principal de llevar ante la justicia a quienes estarían operando como los supuestos líderes del Frente de Guerra Nororiental del ELN y del Frente 33 de las disidencias de las FARC, exigiéndoles su sometimiento inmediato a las autoridades.
Durante su intervención, el próximo mandatario fue enfático al establecer un ultimátum para estos presuntos responsables de múltiples alteraciones al orden público en diferentes zonas del país. De acuerdo con las declaraciones emitidas, ambos individuos tienen un plazo de un mes calendario para presentarse de manera voluntaria ante las autoridades judiciales y responder por los supuestos delitos que se les atribuyen en sus áreas de injerencia.
«Tienen un mes para entregarse, de lo contrario, vamos a ir por ustedes y les vamos a dejar caer todo el peso de la ley», sentenció de la Espriella. Esta afirmación traza una línea clara sobre lo que será la postura de su administración en materia de seguridad, apuntando a una política de cero tolerancia frente a las organizaciones al margen de la ley y a quienes se perfilan como los supuestos responsables del accionar violento en las regiones golpeadas por el conflicto.
Alias ‘Alfred’ ha sido reseñado por los organismos de inteligencia como el presunto líder del Frente de Guerra Nororiental del Ejército de Liberación Nacional (ELN), mientras que alias ‘Andrey’ figuraría como el supuesto comandante del Frente 33, una estructura clave dentro de las disidencias de las FARC. No obstante, en estricto apego a los límites legales y al derecho a la presunción de inocencia, es pertinente recordar que será un juez de la República el único facultado para determinar, mediante una sentencia judicial en firme, la culpabilidad o inocencia de estos supuestos actores armados.
La directriz del presidente electo ha generado inmediatas reacciones en el panorama político y social, configurándose como la primera gran directriz de orden público del gobierno entrante. Mientras transcurre el plazo estipulado, las Fuerzas Armadas se preparan para lo que podría derivar en una ofensiva táctica de alto nivel, dejando a la expectativa a la ciudadanía sobre el desarrollo de los operativos destinados a neutralizar a estos presuntos líderes guerrilleros.


