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De la Espriella prohíbe toda interlocución o contacto de interventores de EPS con «el siniestro» Mario Urán: «En este gobierno se acabarán las mafias y la corrupción en el sistema de salud»

–«Queda terminantemente prohibido a todos los interventores de las EPS reunirse, sostener encuentros o mantener cualquier tipo de interlocución con el siniestro Mario Urán», escribió este jueves el presidente Abelardo de la Espriella en su cuenta en X, ante poniendo: «¡ORDEN TERMINANTE!».

Además, el mandatario notifica que quien no acate la orden «será separado inmediatamente de sus funciones» y puntualiza, en mayúsculas: ¡EN ESTE GOBIERNO SE ACABARÁN LAS MAFIAS, LOS NEGOCIADOS Y LA CORRUPCIÓN EN EL SISTEMA DE SALUD, INCLUYENDO LOS NEGOCIOS IRREGULARES CON LOS MEDICAMENTOS!

Señala que los recursos de la salud son sagrados. «Son para atender a los pacientes, garantizar sus tratamientos y suministrarles oportunamente sus medicamentos, no para enriquecer a intermediarios inescrupulosos» y concluye: «¡No permitiré que se siga jugando con la salud y la vida de los colombianos!».

Por qué esta perentoria decisión?

El nombre del médico Mario Andrés Urán ha sido asociado, desde años atrás, a casos como el desfalco de Caprecom o el “carrusel de la contratación” en Bogotá, así como lobista del mundo de las farmacéuticas y trabajos para favorecer intereses de grandes farmacéuticas como la suiza Roche y la estadounidense Abbott, y en época más reciente a escándalos de corrupción en el sistema de Salud.

Según una reseña sobre la trayectoria de Urán de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá, titulada «Anatomía de un ‘lobbista’, elaborada por la Liga Contra el Silencio, sus primeros pinitos los hizo en la Alcaldía de Bogotá de Lucho Garzón (2004 – 2007), donde se desempeñó como subsecretario de salud. Del Palacio del Liévano pasó a la segunda empresa farmacéutica más poderosa del mundo, La Roché y posteriormente a ser director de la EPS Caprecom, del régimen subsidiado, que fue intervenida y liquidada por el saqueo de más de $4 billones de pesos.

Desde 2018 aterrizó en una de las multinacionales farmacéuticas más importantes, Lafrancol, de la gigante estadounidense Abbott, y se las jugó para mantener cargos en el sector, como miembro de la junta directiva de la Cámara de Medicamentos de la ANDI y como vicepresidente del gremio de laboratorios colombianos (Asinfar).

El ex superintendente de Salud, Luis Carlos Leal en 2024, faltando pocos días para dejar su puesto afirmó que Urán era quien movía los hilos de una red de corrupción que «pagaba a terceros para la ejecución de funciones propias de los agentes interventores, generando sobrecostos en la intervención», pagos que eran consultados y autorizados previamente por él para la postulación de giros directos. Así mismo, lo inculpó de «favorecer a unos laboratorios y marcas específicas a través de un plan de compra» del que era el cerebro, junto a Indira Ocando y Tony Negrette.

También cuentan que jugó un papel duro como lobbista en las negociaciones para el ingreso de Colombia a la OCDE durante el primer semestre de 2018, al final del Gobierno de Juan Manuel Santos, señala la nota de la Tadeo, que advierte también que aunque Mario Urán nació en Medellín, su infancia la pasó en Sincelejo y aún conserva el acento de la costa.

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