Los internos del ‘patio de la parapolítica’, en La Picota de Bogotá, dijeron que no es cierto que esten utilizando permisos médicos para librarse de su reclusión en el centro penitenciario y aseguraron, entre otras cosas, que algunos tienen que asistir a extensos tratamientos médicos por su avanzada edad.
Tras las denuncias del ministro de Interior y Justicia, Germán Vargas Lleras, que desde La Picota algunos internos se excusaban en las citas médicas para llegar a salir hasta en 50 ocasiones, los internos del Patio Ere Sur aseguraron, a través de un comunicado a la opinión pública de cinco puntos, que “todas las salidas en remisiones médicas y odontológicas están debidamente justificadas clínicamente y autorizadas por los jueces de conocimiento” .
Indicaron en la misiva que como sólo hay un carro para llevar a cada uno de los 49 detenidos a sus compromisos médicos, muchas veces se demoran más de lo que están autorizados a estar en la calle, pero es porque tienen que esperar a que sus otros compañeros, en otros compromisos médicos, se desocupen.
“Las salidas obedecen, en muchos casos, a tratamientos extensos, intervenciones quirúrgicas y controles postquirúrgicos, rehabilitación física, tratamientos dejados de lado tiempo atrás, a los que ahora, en vista de nuestra situación, podemos dedicarles tiempo”, explican los reclusos en otro de sus puntos, indicando además que no pueden hacerse ese tipo de tratamientos al interior de la cárcel porque las circunstancias allí son muy precarias.
También aseguran que hay entre ellos personas mayores, que deben estar en constante control médico.
Ayer el Ministro del Interior y de Justicia manifestó ante los medios de comunicación que “había un problema logístico de responsabilidad del Inpec, porque no contaban con los suficientes vehículos de transporte cuando una persona era conducida a una cita médica y tenía que esperar varias horas para ser recogido”.
Igualmente, dijo el ministro Vargas Lleras que: “Hay que aclarar quién es la persona que otorgó esos permisos y que los sindicados son los propios jueces, de manera que se debe vigilar de forma más cercana los servicios que otorgan (a los reclusos)”.
