
Una persona muerta y siete heridos es el saldo de los enfrentamientos entre la policía peruana y ciudadanos que bloquearon una carretera al norte de Lima, la capital del país.
La protesta se presentó a la entrada de la mina de oro Pierina, a 500 kilómetros al norte de Lima, lugar escogido por los manifestantes para exigir a la compañía canadiense Barrick Gold, que provea de agua potable a las comunidades.
Aunque la compañía construyó una planta de tratamiento de agua, esta no ha sido aceptada por las poblaciones vecinas a la mina.
Por su parte, la organización Human Rights Watch pidió al presidente Ollanta Humala, intervenir para evitar que la policía se extralimite con los mineros.