¡Un papel vergonzante!

marzo 17, 2015 12:56 pm

mauricio-botero-caicedo Por Mauricio Botero Caicedo
El papel que ha desempeñado el gobierno de Colombia, directa e indirectamente, al darle oxigeno al gobierno totalitario de Nicolás Maduro en Venezuela es vergonzante. En primer lugar, tanto la Canciller como el ex – presidente Samper parecen haberse comido sin contemplaciones el ‘cuentico’ que la crisis de Venezuela tiene sus orígenes en el exterior y no es el producto de la incompetencia y la corrupción. Según Samper, él se reunió con Maduro para que este presentara una “extensa información sobre los hechos de orden nacional e internacional que están afectando la estabilidad democrática de Venezuela y la delegación registró su preocupación” Esa afirmación, y sobre todo la última frase, indica que Samper y los cancilleres visitantes “se comieron” los cuentos fantásticos sobre supuestas conspiraciones de que habla el ilegítimo. Les metieron el dedo en la boca.

Para un connotado analista internacional, “Resulta vergonzante la solicitud dirigida a los gobiernos de la región para que ayuden al ilegítimo a solucionar el problema del desabastecimiento que afecta a los venezolanos. El ilegitimo no se conforma con haber salido al exterior a mendigar para evitar la quiebra financiera de Venezuela sino que ahora apela a la caridad internacional en lugar de hacerle frente a la crisis generada por su propia ignorancia e incompetencia. Supuestamente UNASUR creará unas cadenas regionales de apoyo para la distribución de productos de consumo básico en Venezuela. Según Samper «La idea es que todos los países de la región, a través de sus canales de distribución, puedan apoyar los esfuerzos de distribución que se están haciendo en Venezuela para que les lleguen estos productos básico a todos los venezolanos, sin excepción». No sobra aclara que Venezuela NO paga a sus proveedores! Mal haría el gobierno de Colombia en propiciar que se le venda a Venezuela sin pago por adelantado!

Y es de tal nivel indignante la conducta de Samper, de alguna forma avalada por la canciller María Ángela Holguín, que el principal escudero del presidente Santos, Gabriel Silva Luján, en su columna en El Timepo (Marzo 16/15), afirma:

“Se ha desvanecido la esperanza de que el chavismo, liderado por el presidente Maduro, avanzara hacia un manejo regional concertado de la profunda crisis que sufre el “bravo pueblo”. El papel que jugó Unasur en su reciente visita a Caracas, y en particular su secretario general, Ernesto Samper, es deplorable. El ex presidente se dedicó a certificar –contra toda evidencia– que en el régimen chavista existe el “debido proceso”. Nadie le creyó. Por la vía de ‘lagartearle’ a Maduro, además, recortó los necesarios grados de libertad que necesita la política exterior colombiana para manejar la situación…Ante semejante panorama, Maduro está tratando de presentarse como una víctima del imperialismo y de una conspiración de fuerzas oscuras, cuando el culpable de lo que está pasando es el terror que le produce al chavismo el espectro de perder el poder. Hoy en día ni siquiera los chavistas más recalcitrantes se creen el cuento de que el caos y el desastre venezolanos son responsabilidad de los yanquis, de la Unión Europea, de España, o que se debe a una conspiración de la derecha y de los ‘paramilitares’ colombianos, como sostiene el régimen… Es el puntillazo final. Estamos ad portas de una dictadura absolutista, a lo Stalin, despojada hasta de los mínimos ropajes democráticos.”

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